sábado, 31 de enero de 2009

La Mejor Leyenda del Oeste / El Rescate del Bisonte

Para Isaac y David Molinares A.
El bisonte americano ( no confundir con el bisonte europeo, el cual es una variedad menos corpulenta pero de mayor alzada que el americano) llenaba las vastas planicies del continente desde México hasta el norte de Canadá. Se estima que antes de la llegada de los colonizadores su número era de millones, al punto de que los primeros trenes que se instalaron en el territorio norteamericano , se veían impedidos por horas y hasta días de circular, debido al cruce de las manadas por la vía férrea.



El bisonte fue la fuente, no solo de alimento sino de materiales para confeccionar la artesanía, vestimenta y refugio de los

indoamericanos, recurso que fue explotado con mejor eficiencia por los nativos gracias a la introducción del caballo en el territorio indígena.


La guerra punitiva del colonizador contra el indio, trajo una forma espantosa de "tierra arrazada" que consistía en la caza indiscriminada del bisonte para cortar la fuente de suministro de las tribus, de forma tal que las llanuras quedaban sembradas de cadáveres bovinos mientras que jinetes del ejército vigilaban los confines para impedir que los indios salvaran aunque
fueran los despojos. De hecho, la foto de la derecha es de 1870 y en ella se aprecia una montaña de calaveras de bisontes que sólo

servían para ser pulverizadas y usadas como fertilizantes. En consecuencia, a finales de siglo XIX ya los bisontes habían desaparecido de las llanuras.




Pero para 1890, un grupo de rancheros, en combinación con los Estados responsables, emprendieron la iniciativa de rescatar los pocos bisontes que quedaban. Fue así que reclutaron a los mejores vaqueros de Estados Unidos y Canadá para organizar la batida de rodeo más importante del Oeste.



Fue un trabajo ciclópeo, el tratar de capturar grupos dispersos por vastos territorios, animales salvajes que nunca habían sido tocados por una soga y que eran todo un desafío, incluso, para estos expertos jinetes. Era frecuente que un jinete usara hasta cinco cabalgaduras en un día, y era común el reporte de caballos muertos "reventados" a causa del agotamiento. También se dió el caso de que, al ser conminados a subir a uno de los trenes que

los trasportarían a la reserva, los bisontes punteros envistieron de frente la pared de madera del otro costado del vagón y la manada se precipitó saltando en estanpida al otro lado produciendo destrozos y lesionados en los andenes de carga. De incidentes y accidentes como éstos está lleno el anécdotario de dicha gesta.



Pero el trabajo dió sus frutos. Se pudieron salvar los últimos 750 bisontes que que
daban y que constituirían el pié de cria de las futuras generaciones. Vale destacar que de los más de trescientos mil ejemplares que hay en la actualidad, la mayor parte pertenecen a ranchos ganaderos especializados donde se les da un manejo reproductivo, sanitario y de beneficio similar al del ganado vacuno, sólo una pequeña parte está constituida por los rebaños de las reservas estatales.

No hay duda de que el rescate del bisonte es uno de los suceso más destacados acaecido en el Oeste Indómito.





Alí Reyes H. San Antonio de los Altos, Venezuelahttp://www.leogundia.blogspot.com/, http://www.animalesanimalesanimales.blogspot.com/, www.grimoriovoynich.blogspot.com, . wikipedia.com

16 comentarios:

Isa dijo...

¡Wow! ¡qué hermoso animal! Y qué duro fue salvarlo, bueno, había que reponer lo que se había echado a perder ¡sigh! ¡ay! las incongruencias del humano.
Saludos hermanito.
p.d.- ¡Ya regresó Orlando!

luispdzp dijo...

Que historia tan linda y que nos deja una profunda reflexión sobre aquellas especies que se encuentran en peligro de extinción.

Dios te cuide amigo.

Rafa dijo...

Esto es el colmo de lo que las personas pueden llegar a hacer, el exterminio de toda una especie animal, que a la vez busca con ello el exterminio de la raza india. Como podemos ser tan diferentes unos de otros, personas que lo dan todo por los demás y a la vez personas que no tienen el mayor escrúpulo en hacer el mayor daño imaginable.

Gracias en este caso a ese grupo de rancheros y jinetes, que si no, ahora el bisonte solo lo veríamos en los libros de historia

Gracias hermano, te mando un fuerte abrazo desde Andalucía, España

Rafa

Nota: en cuanto pueda me leo el “jugador de ajedrez” jejeje, ahora no tengo tiempo ni de arrascarme la nariz

saroide dijo...

Qué barbaridad: ¡sólo 750 ejemplares en ese vastísimo territorio! Eso es emplearse a fondo en su destrucción. Menos mal que el mismo empeño se puso en salvarlos. En fin, contrastes del ser humano...

Prometeo dijo...

Es admirable como pudieron salvar el bisonte en un aépoca en la que la tecnología no era tan accesible como ahora. Hoy tenemos más recursos pero, ¿habra el mismo empeño? Menos mal que existen grupos como PETA y Greenpeace que trabajan en pro del ambiente y usan la tecnología para ayudarse.

Adelante y éxito hermano. Dios te bendiga.

Alí Reyes H. dijo...

ISA y SARA: Lo han dicho correctamente, estas son las incongruencias humanas.

LUIS: profunda reflexiòn, esa es la frase

RAFA: Allì vemos còmo nuestras propias guerras dañan al resto de las especies.

PROMETEO: Ahora no tenemos escusa para que cosas como esas se repitan

Atila el Huno dijo...

Qué tal Alí!!

Bonito reportaje!!, no obstante...uhmm...has sido muy suave con los yankis calificando de "guerra punitiva" lo que en realidad fue una guerra de exterminio contra los nativos norteamericanos. Tú mismo has descrito perfectamente la estrecha relación de éstos con el bisonte. Recordemos que el famoso Bufalo Bill, y tantos más, tenía el encargo gubernamental de exterminar esa especie y cortar de raíz la fuente de subsistencia de los indios.

Me pregunto si...los malísimos españoles...hubieran....eehhh...
uhhmm...no diré más!!(jejej)

Saludos!!!

Conciencia Personal dijo...

Gran capacidad tenemos los humanos de destrucción, de atentar lo poco que nos queda, sería conservar para vivir...

Un abrazo mexicano, Monique.

David Carrascosa dijo...

Hey, qué historia tan guapa, hermano!!! No conocía nada, bueno sí que estuvieronpor la caza indiscriminada, al borde de la extinción. y DICES QUE QUEDABAN 750 ?????

gRACIAS Y UN ABRAZO!!!

Alí Reyes H. dijo...

ATILA:En efecto, menos mal que eso no lo hicieron los españoles

MONIQUE: Sin duda que nuestra capacidad de destrucciòn es terrible

DAVID: Es increìble, pero es asì, sòlo quedaban 750 ejemplares.

ordago13 dijo...

preciosa historia¡¡¡


gracias por visitar mi blog¡¡

Rud dijo...

Realmente debió ser muy hermoso poder observar tantos bisontes. Los colonizadores no solo cometieron crímenes contra la humanidad sino que fueron capaces de casi extinguir una especie tan importante para el mundo entero.
Francamente no sabía que todavía existan bisontes, es una noticia excelente y relatada con amenidad.
Saludos.

Orlando Inagas dijo...

Excelente historia, Alí.
En verdad es que a veces uno tiene que preguntarse quienes son los animales, lamentablemente.
Abrazo, te sigo

El Peregrino dijo...

Que interesante historia. Desde luego hace pensar, sobre todo en esperanza ¿Por qué? Porque lo que entre la mayoría consiguieron casi extinguir, pues un grupo con un firme propósito lo consiguió salvar. Siempre queda la esperanza de rescatar las cosas, y has puesto un buen ejemplo.

Saludos

Mercedes Montero dijo...

Ali:

Me encantó la historia del oso polar y el perro husky.

Que pasó con el material que te envié. estás desaparecido.

Kassiopea. dijo...

Menos mal que tuvieron el suficiente sentido común de salvar los que quedaban, si no ahora tendríamos otra especie extinguida.

Saludos.