miércoles, 28 de septiembre de 2011

El Último Bandoneón / Crónica de la Respiración del Tango

































Para la porteña profesora de arte y colega bloguera, Laura Galletita







"Cuando ese instrumento llegó de Europa y oyó el tango
tocado por las guitarras, en seguida pensó -Esa música es mía- y sin más, se apropió, de ella."
"El bandoneón es un instumento singular pues se usa con aire, inhala y exhala, eso es respirar, y si respira, entonces...¡Tiene alma!." Comentarios como estos son como un mosaico que complenenta a un 
Marina Gayotto

excelente documental musical El Último Bandoneón (2003) contado como una
sencilla historia abierta a la espontaneidad que va a saltos por los rincones menos turísticos de un Buenos Aires que ve hacia dentro de su alma entre el fuelle de un viejo instrumento, desde las más reconocidas y a veces desconocidas también, lutherías bandoneoneras hasta las salas de aprendizaje de baile de tango, sin dejar por fuera las zapaterías especializadas en
calzados de los años 20te especiales para las y los bailarines del tango. El guión reposa sobre los obstáculos de toda índole que, la jóven bandoneonista Marina Gayotto tiene que soltear para ingresar a una orquesta de músicos jóvenes dirigida por Rodolfo Mederos. En ese proceso la 

protagonista le toca interactuar con todo
Rodolfo Mederos
tipo de gente ligada al tango,
desde una señora especializada en reparación de bandoneones, pasando por los maestros veteranos del instrumento, hasta con jóvenes rockeros que fusionan el rap y el ska con aires tangueros. Se trata de una mirada al 


presente y sobre todo una proyección al futuro del tango sin dejar de lado el aporte histórico de gente como Astor Piazzola, quien a diferencia de otros cultores del género, tuvo la virtud de influir sobre los jóvenes de su época para darle un nuevo
impulso al tango que se hace en la actualidad. Es un film que recoge los aportes más inusitados, por ejemplo la joven violinista mejicana que afirma "Estaba cansada del Conservatorio, y quería
experimentar cosas nuevas, así que busqué por internet...Y aquí estoy" o el japonés que desde chico se aficionó a la música latina y siempre quiso viajar a Latinoamérica y para ello fundó junto a otros de sus paisanos un trío de guitarras y requinto que cantaba las
canciones de Los Panchos en castellano y japonés "El Trío del Sol Naciente" y así fue que salió del Archipiélago dando giras hasta instalarse en Buenos Aires como un argentino más. A pesar de tratarse de un excelente trabajo, el film no
deja de tener críticas, como por ejemplo: ¿Cómo es posible que una madre soltera con un sueldo de mesera de un restaurante y artista del trole a destajo, pueda tener el dinero suficiente para participar en una subasta de un mítico
bandoneón Doble "A" del año 1939 - los últimos fueron
fabricados en 1940- a pesar de que cuente con la gauchada de un coleccionista japonés?...Creo que esta observación no toma en cuenta que el guión no es
más que una excusa, y por lo tanto la escena de la subasta es tan buena que vale la pena esa licencia cinemátográfica con todo y lo que
cueste el bandoneón. Otros señalamientos se refieren a muchas de las opiniones expresadas por los entrevistados, por ejemplo, lo dicho por una veterana milonguera que es como una bomba para los grupos feministas: "La mujer no tiene estilo sino que se adapta al de su compañero" Pero la realidad, dicha por los que saben de tango, es que los movimientos líderes los hacen los bailarines y "la mina" los completa. O esta otra: " El tango es un sentimiento bailable, es una pasión" cosa que a mi entender de músico, echa por tierra la disciplina y la aplicación al arte, pues sabemos que en estas cosas la inspiración es solo el 10 por ciento mientras que la transpiración es el 90ta por ciento restante. Pero eso,
más que quitarle méritos a la película, resalta el hecho de que los personajes tienen total licencia para expresarse sin cortapisas del tipo "lo políticamente correcto". Por otra parte, la universalidad del film se refleja en el hecho de que está dirigido por Alejandro Saderman, quien, además 

de argentino también es venezolano, de hecho, fue el 

director de uno de los clásicos del cine de ese país, como lo es "Cien Años de Perdón"(1994) y con este film sigue demostrando la calidad de director que es. Sea como fuere, lo importante es que el aporte más valioso de este film será el de estimular el espíritu tanguero entre las nuevas generaciones, como debe ser.



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Para más acerca de bandoneones tangueros le recomiendo el enlace: http://ahoraescuandohay.blogspot.com/2010/10/astor-piazzolla-bandoneon.html

Interpretación de "La Cumparsita" en los créditos finales https://www.youtube.com/watch?v=7zIdAh7xstw

Para los trailer de la película: www.youtube.com/watch?v=wlgEb_nxPdk