miércoles, 27 de febrero de 2013

El Yaque /El pueblo de los Campeones incógnitos




Para los Ayala Pulido, mi famila de navegao's margariteños 








¿Será posible que en un pueblo -más aldea de pescadores que otra cosa- perdido en la geografía semiárida de una playa venezolana puedan estar los tres y hasta cuatro

primeros puestos del campeonato mundial de windsurf? Si alguien tiene duda lo invito a urgar en la red y comprobar que José "Gollito" Estredo y Ricardo Campello no solo aparecen
como múltiples campeones mundiales sino como innovadores que han creado y han bautizado maniobras, junto con Yolanda Freites de Brendt y Douglas "Cheo" Díaz otras dos estrellas internacionales de la también llamada tabla-vela.


A propósito, Javier Chuecos, director del documental "El Yaque, pueblo de campeones" dice que tenía tiempo recopilando material pues quería llevar a la gran pantalla una trama de ficción que tuviese como eje a los protagonistas del windsurf, pero llegó el momento que comprendió que lo que tenía era tan bueno




como los propios muchachos que también sabían manejar una cámara en las peores condiciones -de hecho,
aportan 30 de las más de 160 horas de material bruto para la cinta-  así que lo que había  tenía más valor como testimonio que como ficción, y con esto en mente, desde el 2006 Chuecos y su equipo se unieron a la trayectoria de los muchacos y decidieron acompañarlos en todas sus jornadas.  Además dice él: "nos

impresionó tanto que en un pueblo de una sola calle estos muchachos son vecinos y tienen en su patio trasero una de las mejores playas para deportes de  tabla y viento del mundo. Verdaderos campeones mundiales que son el equivalente a estrellas de rock en Europa pero anónimos en su propio país" de hecho, en el film los muchachos, de forma velada, critican cómo un gobierno con sus fulanas políticas "antiimperialistas" ha arremetido
contra los vuelos internacionales en una isla como Margarita y atacado de todas las formas posibles a las potenciales patrocinadoras como lo son las Transnacionales.
No obstante se trata de una verdadera historia de motivación narrada desde la niñez de los protagonistas, sus dramas personales, el día a día de su familia, los esfuerzos por asistir a las Justas, las entradas y salidas como incógnitos
del pais a despecho de una medalla en la maleta, pero sobre todo donde el espectador se identifica y celebra sus triunfos, aunque también mascuya el polvo de la derrota junto con ellos. Por ejemplo la vida de una joven empleada
de un banco que al finalizar su trabajo llega a la casa quitándose la encartonada ropa folmal usada dentro de las oficinas con aire acondicionado para correr casi
Yolanda Freites de Brendt
anocheciendo a practicar el deporte en la playa, o el dato de que un acesor deportivo se preguntaba por qué uno de los deportistas nunca soltaba la tabla cuando caía al agua entre las olas ¿?. Y sobre todo con diálogos espontáneos y certeros como "La gente cree que yo me la paso en una gozadera por andar siempre de "arenita playita" pero en
realidad no entiende que este es un trabajo como cualquier otro, es más, un trabajo durísimo  y me sujeto a tan ruda disciplina solo porque el gusto por el deporte me sostiene".
Se trata también de una reflexión sobre el sentido de pertenencia. Los cuatro atletas se identifican con la "V"  de Venezuela pero más de una vez se han visto tentados a cambiar de divisa siendo que hay empresas y entes oficiales extranjeros que le ofrecen mejor patrocinio porque en su patio no hay quien los apoye. Es por eso que "la segunda parte de este film se pudiese llamar "Adícora" en razón de
otra de las playas venezolanas aptas para la tabla-vela, pero sólo se hará el día que se constituya un Team Venezuela con patrocinantes, entrenadores, psicólogos y todo el apoyo para estos campeones" afirma Horacio Collao, guionista y excalentador de pupitres junto a Chuecos en las aulas de la UCAB Universidad Católica Andrés Bello de Caracas. También participa Javier Weley alias Capitán Melao y exbaterista de Claroscuro, haciendo las veces de "quinto beatle" con la crucial aportación de su banda sonora.
Para concluir oigamos lo que dice Yolanda: "Cuando salíamos del agua, en Fuerteventura,Tenerife, Guincho (Portugal) Ibirapuera (Brasil) o Sylt (Alemania) y otros lugares y veíamos al equipo de filmación, sentíamos la euforia de sentir que al menos un pedacito de ese país que creíamos indiferente, en realidad estaba allí".


Alexis Correia, El Nacional, Caracas, 6 de febrero del 2013 



Trailler de la película:
http://www.youtube.com/watch?v=anilrrsGoKw