viernes, 30 de agosto de 2013

La Selección / La Alegría de un pueblo


Para la colega colombiana Rud, del blog La Villa Encantada


Más que futbolistas, eran fenómenos folclóricos difíciles de
trasplantar a realidades más reglamentadas. Por ejemplo, para Carlos "Pibe" Valderrama, hacer un gol era casi una deshonra: el arte que perfeccionó fue el de distribuir balones y servir jugadas para que otros anotaran. Saltaba al césped con las medias arrolladas abajo, franela por fuera, pulseritas baratas y zarcillos, cosas que cada vez se ven menos pues el fútbol se está volviendo más trabajo y menos juego. René "El loco"
Higuita -sobrenombre para nada gratuito- era un guardameta negado a encadenarse a la arquería, y Faustino "Tino" Asprilla, uno de los jugadores
más indisciplinados e impredecibles que haya pisado jamás una cancha. Son también historias de derrota y tragedia. Camerún eliminó al seleccionado colombiano en el
Mundial de Italia 1990 luego de que Higuita saliera corriendo al medio campo a intentar patear el balón dejando la arquería sola. Pero lo peor fue que "El Loco" llegó a estar vinculado con el Cartel de Medellín y pasó una temporada en la cárcel por un caso de secuestro. Uno de sus compañeros, Andrés Escobar, fue asesinado a
causa de un autogol luego de la gran decepción del Mundial Estados Unidos 1994, donde la pandilla neogranadina llegó con ínfulas de favorita. Sin embargo, la gente sencilla de su país y del resto de Latinoamérica les recuerda con cariño porque su juego era todo alegría y desenfado, tal cual la trémula pelusa desteñida que Valderrama tenía por cabellera.

La Selección (2013) es una serie de 60 capítulos de la
cadena Caracol que se centra en la vida fuera de cancha, de Valderrama, Higuita, Asprilla y Freddy Rincón, este
Freddy Rincón jugando con la selección
último el más desconocido pero que alcanzó el hito que jamás alcanzaron sus compañeros con más estilo: Jugar en el Real Madrid.
La Selección muestra las raíces profundamente populares y regionales del fútbol en Colombia y que al igual que productos como Rafael Orozco el ídolo en los cuales se pueden encontrar muchos defectos, pero  no
obstante hacen que los venezolanos sintamos por Colombia lo que quizás experimentaron alguna vez los alemanes del Este  por sus hermanos occidentales en los tiempos de la cortina de Hierro. Mientras la pantalla chica venezolana está estancada entre unos canales del estado prisioneros de una ideología castrista y castrante, los canales privados se autocensuran y no tienen estímulo para generar contenidos novedosos, el hermano país se da el lujo de recrear y exporta sus grandes mitos contemporáneos.


--------------
Alexis Correia El Nacional 18 de agosto del 2013
Para ver el trailer de la serie:
http://www.youtube.com/watch?v=-tGxAZrdmLE