lunes, 16 de marzo de 2015

San Juan de los Morros / "La Puerta 'el Llano" venezolano

Si hay una capital de provincia en Venezuela, que nunca se ha jactado de serlo, esa es San Juan de los Morros. Si bien es cierto que en el pasado fungió como un pibote
Monumento en "La Puerta"
estratégico -recordemos que el único punto donde se podían trasegar grandes rebaños desde los inmensos llanos hacia las ciudades del eje del poder político venezolano en el sistema costa-montaña, era un desfiladero al norte del caserío de San Juan, conocido como "La Puerta" suerte de "Termophila venezolana" que fue escenario de batallas desastrosas- debemos tener en cuenta que esta ahora
ciudad capital, siempre ha sido modesta pues no era capital de ningún municipio (su cabecera de distrito era Villa de Cura) sino que ni siquiera pertenecía a al estado del cual hoy es la capital, pues  correspondía al estado Aragua.
Su capitalidad se debió en realidad al capricho de un gobernante, el general Juan Vicente Gómez, quien pasaba
temporadas en la misma para gozar de los beneficios de sus aguas termales, y en un momento pensó que él no podía estar en un lugar que no fuese capital, así que llamó a sus
Gobernación del estado Guárico
juristas para que la hicieran capital de 
estado desde 1934. Para ello tuvieron que sacarla del estado Aragua, pasarla a Guárico y de paso quitarle la capital a la añeja Calabozo para colocarla como cabeza del estado. Ya comprenderán que los calaboceños no quedaron muy conformes con esto, pero ¡En fin! no podían malponerse con el dictador. Esta es la causa de que un pueblo asentado entre colinas y promontorios de roca caliza, sea la capital de un estado llanero por excelencia. Por cierto, los Morros, son
promontorios situados al oeste de la ciudad, siendo la formación geológica más antigua que hay sobre el planeta, más que el Gran Cañón, o los Andes o los Himalayas, pues los Morros, son un desprendimiento del Escudo Guayanés, los tepuyes que fueron lo primero en emerger de la superficie de las aguas, muchísimo antes de que apareciera el continente primegenio de Pangea y que se ha convertido en el signo característico de dicha ciudad
Bifurcación de  la Ribas con la av. de los Llanos
Volviendo a la ciudad. Este camino obligado entre los Llanos y el centro es hoy por hoy una ciudad acogedora, donde el visitante no se sentirá atocigado de imprecaciones patrioteras o de campanario pues la modestia es su signo.
Monumento a San Juan Bautista