miércoles, 9 de septiembre de 2015

Punto y Raya o cuando la Intolerancia se pasa de raya

Antes de hablar de la película que nos ocupa, no puedo dejar de referirme a los bochornosos sucesos de la frontera

colombo-venezolana, donde el gobierno seudo-comunista  y
demagogo de Venezuela, bajo la peregrina excusa de la escacez (producto de un modelo económico obsoleto de confiscación de empresas privadas que provocó la caída de la URSS y sus satélites) y de la violencia y la impunidad (por la connivencia del propio
gobierno  con grupos guerrilleros y bandas con patente de corso llamados "colectivos" suerte de Tontons Macoutes venezolanos) se deben a la presencia de los hermanos colombianos asentados en el país, y se ha dedicado, con saña y estado de excepción mediante, a la persecución y deportación de los
colombianos indocumentados (desde el19 de agosto del 2015) tratados como criminales y como si con ello se arreglaran los problemas del país, marcando las casas de los mismos con la "R" de "revisada" y la "D" de
"deportado" dejando una estela de madres y abuelas llorando, niños deambulando por las calles, familias desparramadas y casas destruidas luego de haber sacado a sus habitantes a la fuerza. El gobierno venezolano puede alegar lo que quiera acerca de la deportación de los indocumentados, pero la gente que huye despavorida no tiene ninguna apariencia de paramilitar¿Se justifica que sean tratados de una forma tan
inhumana? ¿Y más cuando se trata del país hermano, hijo también del mismo Bolívar que el gobierno de Maduro
nombra hasta en la sopa? Recordemos que deportaciones masivas, por causa de la nacionalidad son crímenes de lesa humanidad y no prescriben. Vale tomar el ejemplo de la deportación de kurdos por parte del ejército turco en 1916 que todavía sigue tocando la puerta de los tribunales. Les confieso que esta situación me recordó los pogroms realizados en la Rusia zarista y más aún, la persecución de

los judíos en la Europa nazi. Vale preguntarse por qué el gobierno venezolano no hace lo propio con las guerrillas colombianas ELN y FALC que además de proclamar el

comunismo militante actúa como carteles del narcotráfico y que han usado el territorio venezolano como aliviadero,
cobrando vacunas a los productores rurales, extorcionando, secuestrando y donde han recibido el amparo de un gobierno "camarada" que los alienta y los exalta como a héroes; a ellos por supuesto "ni con el pétalo de una rosa". Pero la culpa no es solo del gobierno de Maduro y
del finado coronel golpista, pues el gobierno del presidente Santos también tiene responsabilidad en esto pues, cuando ha debido pedir la investigación de las denuncias de las ONGs que han señalado las violaciones a los derechos humanos que el gobierno venezolano hacía en su propio país, se desentendió y peor aun, deportó a los perseguidos políticos venezolanos que habían huído a su territorio, entregándoselos al SEBIN, policía política venezolana, que se cebó con ellos, contraviniendo
los tratados internacionales de Refugio político (caso del estudiante Loren Saleh septiembre 2014) Y es ahora que ¡Oh sorpresa! se da cuenta de la calaña que tenemos acá ¡Por favor! Que no venga a alegar que no lo sabía pues desde sus tiempos de ministro de la Defensa tenía conocimiento de que el gobierno chavista lo único que hacía era alentar a los
grupos terroristas de su propio territorio.
De verdad que es indignante cuando un régimen se vale del patrioterismo para tratar de distraer la atención de sus incapacidades a lo interno para unificar en su entorno a una nación que ya no lo reconoce. Pasó en Argentina con Gartieri (Las Malvinas) y ahora Maduro quiere reeditarlo contra nuestros propios hermanos ¡Dios nos asista!
Ahora, hablemos de la película "Punto y raya"del 2004. Su título alude a esas marcas que aparecen en los mapas, pero que al fin y al cabo son eso ¡Marcas! El film reflexiona sobre el
enfrentamiento entre pueblos hermanos, pero también de la amistad que surge por encima de los convencionalismo bélicos entre dos soldados, uno venezolano y otro colombiano. La historia está contada a manera de tragicomedia y en ella se plantean: la guerra, la intolerancia, , el nacionalismo, el contrabando ¡En
fín! Algo que pudiese ser válido en cualquier parte del mundo que se debata entre el separatismo, llámese Kosovo, Israel, Palestina,Chechenia, Kurdistán, Pakistán, Cachemira, Ucrania o Somalia. Recordemos que la directora Elia Schneider,
es una venezolana de origen judío, digamos que pertenece a una familia de sobrevivientes donde este tema siempre está en medio de la mesa. En los fotogramas de punto y raya falta el color y eso es deliberado, aunque hay mucho de humor, la idea es que la gente no la percibiera como una comedia cómica, más bien reflexionara sobre lo
absurdo que lleva a desenlaces trágicos. Esta película fue rodada en el 2003 y 2004 y el Ejército venezolano apoyó con toda la infraestructura, seguridad y hasta participación. Nunca le llegaron a pedir el guión a la directora (eran otros tiempos) creo que si lo hubiesen
leído no habrían colaborado como lo hicieron pues los militares no quedan muy bien parados. No obstante recordemos que para ese tiempo los ejércitos colombiano y venezolano luchaban contra un enemigo común, la guerrilla colombiana. Lo importante de todo es que la película está bien hecha, la actuación de Roque
Valero es de la mejor factura, parece que más que actuar se desempeña de  manera natural, por cierto le recomiendo que abandone sus intentos musicales, donde no llega a cuajar, y se dedique a la actuación. Y en cuanto a Edgar Ramirez ¿Qué puedo decir? En el tiempo de
"Punto y raya" era menos que un desconocido, y hay que ver cómo ha entrado por la puerta grande a Hollywood.
El caso es que la idiosincrasia de los venezolanos y colombianos nada tiene que ver con la intolerancia, por eso nos encanta esta
película y hacemos votos porque reine la cordura entre ambos pueblos, aunque no la estamos viendo en sus gobernantes, sobre todo el de este lado de la frontera. Y más aun siendo como dice la película:
¡Somos la misma vaina!
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Fuente: Néstor Luis Llabanero. Dominical, Caracas 18 de julio 2004

 Para ver el trailer:
 https://www.youtube.com/watch?v=cpEodtyh2Dw
 Ficha técnica
  Dirección: Elia K. Schneider.
Países:
Venezuela, Chile, Uruguay y España.


Año: 2004.
Duración: 103 min.
Género: Comedia dramática.
Interpretación: Roque Valero (Cheíto), Edgar Ramírez (Pedro), Ramiro Meneses (Guerrillero), Daniela Alvarado (Yosmar), Pedro Lander (Capitán venezolano), Dora Mazzone (Ana María), Laureano Olivárez (Carrasco), Juan David Restrepo (Requena), Rafael Uribe (Capitán colombiano), Daniela Bascope (Lutecia), Yugui López (Narco).
Guión: Henry Herrera.
Producción: José R. Novoa.
Música: Pablo Escalona y Víctor Escalona.
Fotografía:
Óscar Pérez.
Montaje: José R. Novoa y Daniel García.
Dirección artística: Pastor González y Luis Castillo.