lunes, 17 de agosto de 2009

Lo que El Viento se Llevó...Y Todo lo que nos dejó / Primera Parte



a Esther Romero, quien insistió en que leyera tan voluminosa obra, a Mireya y Julio César Rodriguez quienes me facilitaron la cinta en formato casero, a Mayte Alayón, quién también, como Margaret, sabrá sacar algo bueno de los trances malhadados, a Vivian L. Rodriguez de Molina por su mirada tan parecida a la de su tocaya inglesa, y a Súlmar Esmirna a quien le apasiona todo lo relacionado con dicho libro.





No me gusta comentar super-producciones, creo que para eso hay mejores "teclados" que el mío, además ya se ha dicho lo que es y lo que no es acerca de esas monumentales obras, es muy difícil que yo pueda añadir algo nuevo. Prefiero hablar de esas películas buenas que pasan por debajo de la mesa y que son una sorpresa para muchos luego de que su poste ha bajado de las marquesinas.

Por otro lado, no es mi estilo ponerme sentimental ni grandilocuente al comentar algo, me parece un acto de "cursilería" y eso no va con mi estilo. Ahh...y además, soy enemigo jurado de los textos extensos, no me gusta leerlos y mucho menos someter a mis lectores a dicho martirio. He aquí mis principios de publicación de libros y mucho más de contenidos en red. Pero ya ven... Hoy pasó un ventarrón y se llevó todos esos principios a donde no tengo ni idea.














Margaret Mitchell
"Lo Que el Viento se Llevó"

"Gone With The Wind"

film basado en el libro homónimo de Margaret Mitchell (1900-1949). Los padres de Margaret eran de ascendencia irlandesa, se inició en el periodismo escribiendo para algunos diarios, en especial el Atlanta Journar. En 1922 se casó con Rehtt Berrien, un conocido y exitoso contrabandista. En 1926 se fracturó un pié, y en medio de su forzada reclusión, decidió aprovechar el tiempo, plasmando en cuartillas esas historias y anécdotas que la
rodeaban desde niña y que eran parte de la tradición oral de su familia. Es bueno recordar que al momento de su nacimiento, la Guerra de Seseción tenía tan sólo 35 años de haber concluido, de forma tal que en su niñés pudo conocer a los mismos veteranos que sobrevivieron a la hecatombe, eso, sin contar que su padre era el presidente de la sociedad de Historia de Atlanta.


Para acometer la tarea, mandó a construir una mesa especial para poder montar su mastodóntica Remington y trabajar desde su cama. El fruto de este "feliz" accidente para la literatura, fue un rimero voluninoso de cuartillas bastante desordenado. Pero, luego de esa febril escritura, se preparó a encarar sus problemas personales, con la decisión de divorciarse de Berrien. Para ninguno de sus allegados era un secreto que, bajo la piel de esa primorosa y ensoñadora criatura de ojos zarcos, había un
alma contumáz y de carácter temerario ¿Les recuerda a alguien? Tiempo después, contrajo nupcias con el editor del periódico del cual ella era redactora, John R. Masch. A todas estas, el desordenado manuscrito de "El Antiguo Sur" pasaba de un baúl a otro, estorbando por todas partes y luchando por salvarse de la polilla por espacio de casi diez años, hasta que, ayudada por su esposo y por el editor, Harold MacMillan, logró poner orden en el caos, le cambió el título a la obra y la publicó en 1936.









El libro fue un éxito inmediato, no solo en Georgia, sino en todos Los Estados Unidos - llegaron a venderse 50 mil
copias en un solo día, teniendo en cuenta que se estaba en medio de lo más crudo de la depresión del 30- Al año siguiente se llevó el Pulitzer 1937. El productor David O. Selznick no vaciló ni un momento para
David O. Selznick
comprarle los derechos de cinematografía a Margaret a un més de su publicación.


Selznick tenía los derechos de cinematografía, pero se dió cuenta de que quedaba totalmente desbordado por tamaño desafío. Todo el mundo en Estados Unidos leía la obra y la crítica estaba dispuesta a destrozar la carrera de cualquiera que no llenara todas las espectativas al filmar una obra que era algo tan personal para sus lectores, además, los costos de una epopeya épica como esa, eran astronómicos, por lo que decidió vender los derechos a La Metro, con la condición de que él fuese el productor con máxima independencia de trabajo.





El primer guión escrito por Sidney Howard fue entregado en 1937 y era de ¡Cinco horas! Pero eso no era nada. La
gran disyuntiva era acerca de la actuación estelar. En cuanto a la elección de quien representaría a Rehtt no hubo
discusión en la escogencia de Clark Gable, no obstante, el gran dolor de cabeza de Selznick, era la elección de la que protagonizaría a Scarlett O'Hara. ¡Todas las artistas soñaban
Lana Turner
con ser Scarlett! Y la opinión pública
presionaba terriblemente. Se hacían
Susan Hayward
concursos en la radio, se hacían
retratos hablados en los periódicos, y cada quien aportaba la imágen que tenía de su particular lectura del relato. En dos años de casting se llegaron a evaluar mil cuatrocientas (

1.400) actrices. Con la presión
Katerine Hepbru
adicional de que los resultados, eran noticia del día. Divas de la época, del calibre de, Katherine Hepbrurn,  , Lucille Ball

(exacto, la misma de la exitosa serie humorística "El Show de Lucy") Susan Hayward o Lana Turner, por decir algunas, no llenaron las espectativas y fueron rechazadas sin
Joan Crawfort
contemplación alguna. Se dice que, la glamorosa Joan Crawfort, otra de las "dejadas por fuera" lanzó contra la película, una maldición de madre moribunda , a la que se le achacan los tantos accidentes y contratiempos que tuvo la filmación y que revisaremos en artículos posteriores. Pero lo que mejor ilustra la frustración de las divas, es la amargura de la declaración de la oscarizada Better Davis, quien, a pesar de
ser la diva del momento,
no aprobó el casting: "Hubiese dado toda mi carrera de actriz, con premios y galardones incluidos, con tal de haber sido la dueña y señora de Tara".





Continúa..."Cuando la filmación es ya una epopeya"
pasar al final de los comentarios y pulsar en "Entrada antigua"

"Lo que el Viento se Llevó" Cuando la filmación es ya una Epopeya. 2da Parte


El tiempo apremiaba. Así que el rodaje se inició sin tener todavía el nombre de la primera actriz, y una fría noche californiana -15 de diciembre de 1938 - estaban todos listos para filmar "El incendio de Atlanta", momento en que las fuerzas confederadas deciden abandonar la ciudad ante el avance aplastante de Sherman sobre la urbe, pero no sin antes hacer estallar el parque de pólvora y armas que no se podían llevar. Una de las mejores catástrofes cinematográficas filmadas hasta esa fecha. En ella puede apreciarse el paso apresurado de una diminuta carreta frente a un gigantesco muro de fuego que ocupa todo lo alto y lo ancho de la pantalla y que, precisamente, en ese momento se desploma con gran estrépito.


Entre el público invitado a presenciar esa filmación, y arrobada por tal
espectáculo, estaba la mismísima Vivien Leigh, quien vino de Inglaterra, con casi dos lecturas completas de la obra en la cabeza, (los que han leido esa maratónica obra, saben lo que eso significa) a prepararse para enfrentar el casting que sería un mes después de esa histórica noche - el 16 de enero- . Y en efecto, esta actriz inglesa, semi anónima, y de la que su credencial más obstentosa era ser la esposa del decano de los actores ingleses, Lawrence Oliver, fue la que llenó todos los requisitos. No era solo el parecido físico con Scarlett, sino que, como dijo alguien "sus ojos hablan por sí solos".
















































¿Habrá alguna duda de que Vivien era la persona adecuada?
Podemos afirmar que Vivien personificó a la villana más amada de la historia del cine. La Anti-heroína por antonomasia.




No se podía perder más tiempo. Y el 26 de enero de 1939 comenzó el rodaje en serio. Hubo toda clase de tropiezos, recordemos a la Crawfort , y las anécdotas de esa filmación son abundantes. Hay que decir que el primer director George Cukor fue sustituido por Victor Fleming. Y el principal guionista, Siney Howard, murió en un accidente sin haber
Siney Howard no llegó a ver su trabajo
visto ni una sola toma de su trabajo. Eso sin contar que hubo como cinco escritores. Practicamente el guión se escribió a retazos. La película se rodó en un tiempo record de 22 semanas, menos de 6 meses, dicho apresuramiento redundó en errores o "gazapos" tan,

pero tan evidentes que, hasta el espectador menos apercibido los puede detectar facilmente. Son casi cuatro horas, se rodaron 170 mil metros de film, de los que se editaron tan solo 6 mil 600 metros.








Mención aparte es la música. Max Steiner logró montar 3 horas y 45 minutos de la obertura titulada
sencillamente "El tema de Tara" incluyendo cada uno de los instrumentos y tenerlo todo ensamblado en un lapso de cuatro semanas, de las cuales él afirmaba que sólo durmió bien, unas 15 horas. De hecho finalizando el trabajo, tuvo que ponerse bajo asistencia médica
















Como nada puede ser perfecto, "Lo que el Viento se llevó" también tiene su Lado Oscuro. Recordemos que la Mitchell proviene de una sociedad altamente racista y resentida por la derrota, no es
necesario decir que Margaret es una representante de esa rancia aristocracia agraria georgiana con toda la carga segregacionista tan detestable. Por lo tanto, a pesar de esa imágen "endulcorada" del trabajo esclavo en el sur, que son
mostradas al principio de la película, las realidades de una institución tan abominable son otras; no en vano, se ha dicho que el libro de Alex Haley "Raices", esa impresindible lectura en donde se retrata la crudeza de la esclavitud en Norteamérica, es la otra cara de lo escrito por la Mitchell. En vista de esto,
Selznick le exigió a Howard "echar tijera" a toda referencia despectiva a los negros, a las apologías a la esclavitud y sobre todo, al tratamiento del Ku Klux Klan como si fuesen héroes. Vale decir que la famosa "reunión clandestina" en la que
queda asentado el liderazgo familiar de Melanie, es una referencia a los inicios del klan. Es oportuno acotar con esto, que los grupos que más daño han hecho a los pueblos, siempre han surgido como justicieros, y al principio
han tenido la simpatía de la gente, pero siempre terminan deformados por la mueca del terror. Y siguiendo con lo que nos ocupa, en este caso, por fortuna, allí estaba Selznick para "enmendarle el capote" a la Mitchell.

No voy a redundar en la calidad actoral que mostró todo el elenco de esta
película, pues sería llover sobre mojado. Pero hay alguien que no puedo pasar por alto. Se trata de Olivia Havilland (1916) en el papel de Melania de Wilkes y la traigo a colación pues a pesar de parezca  un personaje gris en realidad se trata de la figura a la que, en un plano estructural, representa un puntal alrededor del cual se teje la trama y que muestra la mayor carga heróica y ética de la cinta, aunque siempre en bajo perfil. Vale recordar que ese papel no era para Olivia
sino para su hermana Joan Beauvoir de Havilland (1917) conocida por su nombre artístico de Joan Fontaine que luego de presentarse
Joan Fontaine
en el casting denigró del rol calificándolo como de
"secundona" y que no estaba dispuesta a calarse (venezolanismo aparte) ese "papelón". Cuando Olivia oyó esto -algunos dicen que más por rivalizar con su hermana que por interés en el papel- se dirigió de inmediato al set para hacer casting

y...Hela aquí en la actuación más recordada de su carrera   y en uno de los papeles inmortales de la historia del cine. Por cierto, la gran paradoja es que, a pesar de que es el único personaje que muere, en la vida real, y luego de más de 70ta años del extreno de la película, se trata de la única que hasta el momento ha sobrevivido a todo el elenco.

No está de más repasar los valores que esta obra nos
aporta, resumidos en sus palabras claves, como la que le dijo Ashley Wilkes a Scarlett, cuando ella le propone que huyan a México y abandonen a todo (y a todos) Pero él, luego de convencerla de su locura, toma un puñado de tierra y poniéndosela en su mano, le dice "No puedes abandonar esta tierra..., porque esta tierra roja de Tara, es la que te hace fuerte". O ese "canto al romanticismo" dicho por alguien que de romántico no tenía nada, Rehtt Butler, cuando se dispone a dejar en el camino a Scarlett a su suerte, para irse a la guerra y él
mismo se pregunta porqué va a tomar una decisión tan tonta "Quizás... porque tal vez siempre he sentido debilidad por las causas perdidas, y más, cuando realmente lo están" Y del mismo Butler, pero más acorde con su personalidad, la polémica frase de "¿Sabes cariño?...Sinceramente me importa un comino" O la perla de Vivien, perdón, Scarlett -es que, luego de tanto
tiempo, uno no sabe dónde termina la una y comienza la otra- Bueno, su famosa frase de "Pensaré eso mañana...Mañana en Tara"
Premier en Atlanta



Como era de esperarse, la Gran Gala de "Lo que el Viento se llevó" fue en el teatro Loew's Grand de Atlanta. Pero, no obstante ese no fue su estreno. La anécdota es interesante. Resulta que finalizada casi la película, pues sólo faltaban retoques de edición, Selnick, estaba ansioso de pulsar la receptibilidad del público, no era para menos, al parecer intuía que se trataba de la obra más grande de toda su carrera, y junto a su esposa y un ayudante, tomó los dos
Teatro Fox Performing en Riverside, California
carretes del film y se dirigió a la pequeña ciudad californiana de Riverside, habló con el encargado del teatro Fox Performing para que le permitiera pasar la película pero sin anunciar el título, una sorpresa,pues.

 Esa noche estaban proyectando Beau Geste, un clásico épico en blanco y negro de ese mismo año, de acción y mucho suspenso, acerca de La legión Extranjera en
Fotograma de Beu Geste
el África Sahariana. Era la segunda función, cuando se oyó una voz en off que pedía disculpas porque en vez de la película que habían venido a ver, se iba a proyectar otra, y que si no querían quedarse se les reembolsaría el dinero, lo único era que luego de comenzar el film, nadie podría entrar ni salir de la sala pues se trancarían las puertas. No se dijo nada acerca de la película. comenzó la proyección...La

primera reacción fue de admiración por los colores que
aparecieron en pantalla- recordemos que esta es una de las primeras películas con la tecnología del color, y un color tan bien logrado y característico "rojo escarlata" que todavía, hoy en día, nos causa admiración- De inmediato se dieron cuenta que se trataba del libro que habían leido y de la película de la cual tenían dos años oyendo todos los pormenores de su filmación, no obstante, no podía ser cierto...se trataba de una buena publicidad, pero publicidad al fin. Espectación en la sala, hasta que, en medio de la introducción de la overtura, todos se dieron cuenta de que era "La Película" y todo el público estalló en vítores. Toda la reacción del público fue seguida in situ por Selznick y su esposa que estaban de incógnitos en la sala. Al día siguente
ya la noticia del estreno había cundido por todos los Estados Unidos. De hecho, la mitad del ticket a la película Beau Geste en el Fox Perfomig del 9 de septiembre de 1939 es un souvenir de colección.





Continúa...
"El Clásico de los clásicos"
Pasar al final de los comentarios y Pulsar en "Entrada antigua"









La llegada de un nuevo forastero



 vestido verde mirada azul
Entrevista en la Comisaría






















¡Cómo entrar en esa cabecita loca y cambiarla!