domingo, 18 de abril de 2021

Pino de Cook / un pino de espíritu tropical


 Al hablar de vegetación tropical siempre tomamos como referencia a las palmeras ¿Quién se aventura a señalar a un pino? Pero resulta que hay pinos propios del trópico, como el caso el pino caribe, del que ya hemos hablado en este blog(1) pero en el sentido más metafórico de la reflexión, el árbol más tropical de todos es el pino de Cook Araucaria columnaris pues donde quiera que se encuentre, siempre estará señalando el sitio de su origen, es decir, el ecuador terrestre.


Se le conoce también como columnaria, árbol de navidad o pino de Nueva Caledonia, este último indicando el lugar de donde es originario.


Nueva Caledonia es parte de Ocenía y está ubicada en el ecuador del Pacífico, pleno trópico. Además, y al igual que la palma de coco, suele ubicarse sobre ecosistemas costaneros.

 Lo referente a James Cook (el equivalente anglosajón a lo que es Fernando de Magallanes para el mundo Hispano) se debe a que el pino fue estudiado y transplantado, en una de sus famosas expediciones por el Pacífico. Vale decir que de ahí en adelante, los mástiles de la flota inglesa fueron hechos con este pino, que suele alcanzar los cincuenta metros de altura y, en óptimas condiciones, hasta los setenta.

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 Es bueno aclarar que se le suele confundir con su prima-hermana  la Araucaria heterófila, pino de pisos,  araucaria excelsa,  pino  de doceles  o pino de Norfolk Araucaria heterophilla  que ,  como  su nombre lo  indica,
Bandera de Norfolk

  es originaria de Norfolk, una  isla  situada al  sur  de  Nueva  Caledonia  y  por  tanto también  es  tropical. Los  dos  pinos son   tan   parecidos  que  suelen  confundirse y  como  rasgos  diferenciales generales, digamos  que  sus  ramas inferiores  tienden  a ser  más  largas e irse  reduciendo  proporciónalmente  a  las superiores,   de  modo que  es  más  notable  su  forma  de  cono,   lo  que le  da mayor elegancia, no así la columnaria, que es de forma cilíndrica y los estratos de sus ramas son más cercanas y tienden a curvearse hacia abajo, lo que le da una apariencia más tosca, aunque supera a la de Norfolk en altura.




Columnaria y de Norfolk comparadas

Pino de Norfolk en su medio silvestre









Volviendo a la columnaria, quisiera dejar acá una galería de sus fotos
















Agradecimiento: http://arboles-con-alma.blogspot.com/ 


(1) Acerca del pino caribe:  
http://tigrero-literario.blogspot.com/2020/03/a-salvarlo.html#:~:text=%C2%A1A%20salvarlo!,-Estamos%20hablando%20de&text=ubicado%20en%20la%2

viernes, 2 de abril de 2021

¡Dios mío, Dios mío. Por qué me has desamparado!

 


Se trata de un grito con ecos hacia el futuro y hacia el pasado, en tanto que fue escrito unos mil años antes de Cristo y lo seguimos oyendo hasta hoy. Este drama Humano y Teológico había sido anunciado en el libro de Isaías y en varios salmos, pero es el 22, escrito por David y un salmo mesiánico por excelencia, donde se dan detalles como la horadación de sus pies y eventual descoyuntura de sus huesos, las suertes sobre su túnica y el oprobio de las gentes 

 

 Pero hoy quiero que oigamos ese salmo como lo que es, un canto agónico con todo lo que ello implica. Es por eso que les presento a Stanislao Marino, un venezolano de origen italiano, que logró plasmarlo en una suerte de lamento flamenco que nos recuerda a los ecos plañideros de las cantaoras en la procesión de Sevilla, pero que, en este caso, la melancolía del arpegio de la guitarra está matizada por el uso de los caribeños bongó,  lo que no le quita en nada esa atmósfera gitana que más bien se intensifica con las castañuelas y se siente como un "cante jondo" o mejor, como una "saeta andaluza". Y todo esto, enmarcando una letra demoledora, como es la


experiencia del Hijo de Dios en el patíbulo, como espantoso pago para redimirnos de nuestras culpas.