domingo, 7 de abril de 2013

Vida después de la muerte



El ateísmo es algo que está reñido con el anhelo de trascendencia inherente en el ser humano. 

La razón es, que  la única forma de concebir que haya vida después de la muerte, es sólo, si existe un Ente personal de capacidad absoluta, interesado lo suficiente en su creación, como para encargarse de la supervivencia de su mayor criatura más allá de toda circunstancia. Porque de otra manera, las fuerzas de la naturaleza son tan impersonales e inexorables, que no están en capacidad de hacer una excepción con el hombre. A menos, que la existencia de Dios le de garantía de trascendencia, más allá de un plano natural.

Harold Sherman, Vida después de la Muerte.