martes, 19 de julio de 2016

Tender Mercies / a la esencia del country




 Soy de los creyentes a pie juntillas de que detrás de una buena canción hay una historia aun mejor. Debe ser por eso que suelo perseguir esas películas que tienen como tema la vida de los músicos. Y precisamente hoy hablaremos de este film de 1983 que fue traducido para el público de
España como   Gracia y favores   y para Latinoamérica como El precio de la felicidad. Se trata de un personaje ficcticio pero demasiado familiar, Mac  Sledge, intérprete y compositor de folk del sur y Medio Oeste, que tenía la virtud de poner sus canciones en el número uno de las
emisoras locales -precisamente de esos lugares del sur estadounidense que siempre hemos idealizado- pero que a causa del alcohol, perdió su carrera y su familia. Un cantante acabado pero que todavía está en la nostalgia de mucha gente. Así que este hombre venido a menos, llega a la condición (adquirida y deliberada) de refugiarse en el anonimato, con el añadido de tener que relegar su orgullo para entablar una
relación de dependencia como jornalero de una estación de servicios, tienda y alojamiento de viajeros. Con esmerado detalle de fotografía, casa de madera con un empapelado amarillento, la tan conocida mesita de pantry en la cocina y ventana con cortina de muselina barata, a la orilla de una
solitaria carretera en medio de la nada "un peladero e' chivo" como decimos en Venezuela, de

hecho, el paisaje adquiere fuerza de personaje. El caso es que el protagonista se ve enfentado a una encrucijada en su
destino.
Guión original de  Horton Foote          la historia fue rechazada una y otra vez por los estudios y nadie quería dirigirla, debe ser porque la veían muy simple. Hasta que el australiano  Bruce Beresfort               aceptó el reto.
El rodaje tuvo muchos contratiempos, algunos debido a criterios encontrados entre el director y Duvall (quien además es el productor) pues este último se tomó su trabajo actoral tan a pecho que dedicó meses a recorrer hasta el último rincón de Texas
metiéndose en cuanto tugurio había para dar con los cantantes hablar con ellos y cantar y tocar juntos.
La película plantea cuánto puede descender un hombre hasta que tenga que decir ¡Basta! A propósito, me parece muy acertada la metáfora de la muerte y la resurrección encerrada en el bautismo cristiano. Sobre todo el hecho de que el amor es la fuente de toda redención, pero con una sola concidión, así que ¿Lo tomas o lo dejas?
La sencillez en el guión es, si se quiere, escandalosa, quiero decir que no nos encontramos con grandes diálogos imposibles de que sucedan en la vida real, es más, es difícil
encontrar sentencias trascendentales o reflexiones profundas porque las conversaciones son básicas, lo que si abundan son los silencios y más cuando, como expectadores queremos que el personaje diga algo, y es que así es la vida, eso la hace más cercana.
Si bien para los cánones holyvudenses, la película carece de pretensiones de grandeza, debo aclarar que su banda sonora es una muestra de contry que llega al alma. Atención a Over you (sobre tí) interpretada por

Betty Buckley y luego popularizada por Lane Brody, una pieza que pone el corazón como una ciruela pasa; recurrí al traductor para  leer las letras de las canciones que son magníficas, no obstante la fuerza de la música es tal que
uno infiere por instinto su sentido profundo. Recomiendo oir aparte la banda sonora porque el country, según nuestro colega Fran, es de esas músicas que no sabemos por qué razón nos gusta tanto, aunque a los que si les resulta idónea es a los que tienen que conducir en carreteras largas y más si el paisaje pone de lo suyo el placer será doble.

Como suele suceder con la filmografía de Duvall. Nadie daba un céntimo por esa historia de bajo presupuesto a pesar de tener a una figura tan relevante de la actuación, de

hecho, en el propio Estados Unidos, fueron pocas las salas que la llegaron a proyectar y de paso, la publicidad fue casi nula, no obstante el boca a boca fue su secreto y el filme llegó a la ceremonia de los oscar con, nada más y nada menos, que cinco nominaciones, de las que obtuvo dos, mejor guión original y mejor actor; el único oscar de Duvall, aunque es bueno acotar que en este 2016 gracias a la cinta El Juez, tiene el record de ser el actor más longevo en ser nominado al premio de la Academia.  Por cierto,en la ceremonia de premiación de 1984 estaba presente Jhonny Cash y su esposa  June Carter, detalle relevante  por tratarse de un músico que pasó por un drama más accidentado aún que el de su par de la ficción. Una
situación similar se repetirá quince años después cuando Duvall represente a un pastor fugitivo, en lo que para mí representa, si no la más famosa, la mejor actuación de su carrera "El apóstol".
Resumiendo la moraleja, en la vida todos somos inter-dependientes y en cuanto a la música; mientras más amarga es la vida más dulce será la canción.
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Fuente: www.elcinesingafas.blogspot.com

if You'll Hold The Ladder (si vas a sostener la escalera): https://www.youtube.com/watch?v=1JEmqNIGPl0

Over you, en la banda sonora: https://www.youtube.com/watch?v=ZY_NWBwUEf4

 
Acerca de Johnny Cash. http://tigrero-literario.
blogspot.com/2014/12/en-la-cuerda-floja-o-como-salir-d


Ficha técnica Dirección Producción Philip S. Hobel Guion Horton Foote Música George Dreyfus Fotografía Russell Boyd Montaje
William Anderson Protagonistas Robert Duvall
Tess Harper

Betty Buckley
Wilford Brimley
Ellen Barkin
Allan Hubbard Ver todos los créditos (IMDb) Datos y cifras País(es) Estados
Unidos Año 1983 Género Drama Duración 92 minutos Idioma(s) Inglés Compañías Productora EMI Films

Antron Media Production Distribución Universal Pictures

viernes, 1 de julio de 2016

Las leyes de la Robótica y algo acerca de su creador



El padre de estas leyes también es el que acuñó la palabra "robótica". Isaac Asimov (1920-1992) hijo de emigrantes rusos de origen judío; fue llevado a Estados Unidos cuando tenía tres años. A los 15 años ingresa a la universidad a estudiar bioquímica. Todavía
estaba estudiando cuando, a los 18 años, vende su primer relato. Escribió su primer libro Piedra en el cielo, junto a dos colegas biofísicos. Y es a partir de 1958 cuando abandona la docencia universitaria para dedicarse exclusivamente a la literatura. Un divulgador nato. Escribió más de 500 libros (algunos hablan de 800) de distintos géneros, manejó muy bien el ensayos relacionado
con la actualidad científica y sobre todo de historia, al punto de que se ha recopilado esta con el presuntoso nombre de Altas de Historia Universal Asimov, incluso tiene una polémica y voluminosa Guía de la Biblia. Su escritura logra hacer apasionante a temas como La Fotosíntesis, la clasificación
zoológica o la historia de la Luna. Observador agudo de su
tiempo (y del futuro también). Suyas son frases como

 "El aspecto más triste de la vida actual es que la ciencia
gana en conocimiento más rápido que la Humanidad en senzatez" o "Solo hay una guerra que la especie
humana debe entablar y es  la que va contra su propia extinción". Pero su fuerte en realidad es la ciencia ficción, tanto que los entendidos consideran que el único que supera a Asimov en este tipo de literatura es Julio Verne. Precisamente, en su libro Yo Robot (1950)

aparecen enunciadas estas leyes:

1ra Ley. En ningún momento el robot atentará ni permitirá que se atente contra la integridad física de los
humanos.
2da Ley. El robot obedecerá todas las órdenes de los humanos con excepción de las que contradigan la primera ley.
3ra Ley. El robot deberá autoprotegerse excepto en el caso de que dicha acción atente contra las leyes primera y segunda.



Fuente: Francis Amalfi, recopilador "El taller de los escritores" 2006 Editorial Océano


Para leer artículos de Asimov en este blog
http://tigrero-literario.blogspot.com/2010/02/comprennos-alaska-por-favor.html
http://tigrero-literario.blogspot.com/2010/05/canal-de-panama-en-nicaragua-1ra-parte.html
http://tigrero-literario.blogspot.com/2008/07/por-qu-hay-que-explorar-el-espacio.html