Hiroo Onoda / El "Rambo" de carne y hueso

El soldado japonés era, sin lugar a dudas un "super soldado", ningún otro, nisiquiera el alemán, logró igualar la disciplina y capacidad de sacrificio de estos hombres. Preparados para cumplir órdenes a toda costa pero también usando su inventiva, capacitados para mantenerse operando sin comunicaciones, con hambre, sed, a veces con sólo armas blancas y en los lugares más inhóspitos en desmedro de su salud y de ser necesario, acabando con su propia vida para cumplir su objetivo. La pesadilla de cualquier adversario, por numeroso éste fuese. Ejemplo de ello: Hiroo Onoda . En 1945 el masivo y costosísimo desembarco de las tropas norteamericanas sobre Filipinas, obligó al ejército japonés al repliegue. A pesar de ello, sus líderes tenían la esperanza de que pronto Japón contraatacaría, por lo que dejaron partidas de guerrilleros en la Isla con la orden de " Hostigar y resistir " mientras llegaba esa contraofensiva. Esa fue la última instrucción que reci...