viernes, 1 de agosto de 2008

Una explicación a algo que no tiene explicación / El Holocausto

El partido Nacional Socialista Nazi reveló al mundo hasta donde es posible llegar cuando a deshacerse de sus "indeseables" se trata. La magnitud del crimen demostró que el conocimiento científico no es garantía de civilidad,
sino que, por su misma condición de neutralidad moral, puede ser usado indistintamente para hacer el bien como para hacer el mal. Y que cualquier régimen con un alto grado de sofisticación organizativa y automatización tecnológica puede concentrar suficiente poder como para conducirnos hoy en día, a la autodestrucción.



La experiencia alemana también demuestra que canjear la libertad política por la oferta de orden y seguridad es la base de todo régimen que tenga vocación totalitaria. No se trata sólo de ser tolerante. Eso no es suficiente, sino de defender los derechos de los demás al igual que defendemos los nuestros. No es buscar la unidad universal, sino lograr que las diferencias convivan en un clima de respeto y buena voluntad.

Marianne Kohn Beker
Saludo nazi, fotograma de la película "La ladrona de libros"

ANTECEDENTES


Hacia 1939 la sociedad alemana se había insensibilizado tanto en lo moral, que el ciudadano común era capaz de aplaudir cosas que jamás hubiese aceptado en 1933. Esto se logró gracias a un exitoso manejo de la propaganda y sobre todo, a la erosión sistemática del Estado de Derecho.
Fue así, que aquella gran red policial y selectiva de pesca étnica y política estuvo lista para caer sobre Europa y dejar atrapadas a casi 20 millones de personas que murieron -no por los abatares de la guerra- sino como víctimas del industrializado genocidio nazi.

Robert Gellately

TESTIMONIOS
En el mismo campo me enteré de que los que iban llegando tenían la prerrogativa de escribir una carta a sus familiares. Y, para eludir la censura, los que sospechaban cuál sería su final, a continuación de la firma y como un apellido más, escribían "gas" o "crematorio" en checo, polaco húngaro o ruso. Fue así como en el
exterior se empezaron a enterar de lo que estaba pasando.

Palabras de uno de los sobrevivientes: "No pude ver a mi madre en el recinto donde moría, pero sí pude oír sus gritos. . . Es más ¡Todavía los oigo!”

Harry Osers

6 comentarios:

Martha Colmenares dijo...

Hola Alí, son testimonios conmovedores como tantos otros, de víctimas que cómo bien expresas no fueron producto de la guerra. Estoy por montar un video y enlazaré tu entrada, es fuerte, pero una realidad, de algo que no debió ocurrir nunca. Un abrazo, Martha

Clandestino dijo...

Así fue Alí. Muy bien explicado. Es responsabilidad de todos que esto nunca vuelva a repetirse, en ningún lugar del mundo. Es necesario contarlo y explicarlo una y otra vez, hasta que no haya dudas de que todos lo saben. Así todos reconocerán los indicios previos al horror. Indicios que siempre empiezan con la liquidación 'legal' de la justicia y continúa con la abolición 'legal' del derecho. Como tú bien dices, el resto es cuestión de tecnología.

Saludos

Prometeo dijo...

Tal parece que la los poderosos no aprenden de la historia. El periodo del holocausto sirvió de lección a las generaciones venideras de lo que es capaz un gobierno sin frenos. Ahora mismo en China está pasando algo similar. Adelante y Éxito.

Ricardo Andrade dijo...

Mi estimado Alí!! Siempre es doloroso leer estas cosas. Pero es admirable, ver con cuánto ímpetu algunos sobrevivientes se levantaron y decidieron continuar.. A continuación, te dejo el poema "Fin y principio" de la poeta polaca Wislawa Szymborska, víctima de aquella guerra tan atroz:

FIN Y PRINCIPIO

Después de cada guerra
alguien tiene que limpiar.
No se van a ordenar solas las cosas,
digo yo.

Alguien debe echar los escombros
a la cuneta
para que puedan pasar
los carros llenos de cadáveres.

Alguien debe meterse
entre el barro, las cenizas,
los muelles de los sofás,
las astillas de cristal
y los trapos sangrientos.

Alguien tiene que arrastrar una viga
para apuntalar un muro,
alguien poner un vidrio en la ventana
y la puerta en sus goznes.

Eso de fotogénico tiene poco
y requiere años.
Todas las cámaras se han ido ya
a otra guerra.

A reconstruir puentes
y estaciones de nuevo.
Las mangas quedarán hechas jirones
de tanto arremangarse.

Alguien con la escoba en las manos
recordará todavía cómo fue.
Alguien escuchará
asintiendo con la cabeza en su sitio.
Pero a su alrededor
empezará a haber algunos
a quienes les aburra.

Todavía habrá quien a veces
encuentre entre hierbajos
argumentos mordidos por la herrumbre,
y los lleve al montón de la basura.

Aquellos que sabían
de qué iba aquí la cosa
tendrán que dejar su lugar
a los que saben poco.
Y menos que poco.
E incluso prácticamente nada.

En la hierba que cubra
causas y consecuencias
seguro que habrá alguien tumbado,
con una espiga entre los dientes,
mirando las nubes.

deisa dijo...

Hola Ali, lamentables y tristes los relatos del articulo, algo que no deberia ocurrir en ninguna parte del mundo, por suerte vivimos en un pais con democracia plena y derechos por demas, todos tenemos derechos a decir, hacer, pensar, cerrar calles, dañar, votar,pelear, insultar, mentir, manipular, etc,etc,etc, y eso quiere decir que estamos muy lejos de tener un gobierno totalitario.

germanbBorda dijo...

Ese terrible crimen demuestra las crueldades terribles y monstruosas que el ser humano -inhumano-es capaz de cometer amparado en una idea, el odio, el nacionalismo y el racismo. Por desgracia se siguen cometiendo horribles asesinatos y crímenes en varias partes del mundo, quizás no con la crueldad y la maquinaria nazi, pero de todas maneras horrendos.
¿Qué tal colocar bombas quiebra patas, a sabiendas de que la mayoría de los niños, sus principales clientes, quedarán inválidos de po vida?
Poco avanzamos en la civilización.