domingo, 19 de octubre de 2008

Qué es y qué no es la Clonación de Embriones

La confusión entre la clonación de embriones y de humanos ha generado polémicas debido a las implicaciones sociales y bioéticas de la última. Pero debe quedar claro que al hablar de embriones nos referimos al blastocito, grupo de células madre con el potencial de convertirse en cualquiera de los
300 tejidos que componen a el organismo, de allí su carácter de pluripotenciales. Si se logra tener un banco de
  
estas células se podrán hacer trasplantes sin rechazo, previo desarrollo inducido de estas células hacia la formación del tejido a sustituir. El problema es que algunos, en el Vaticano por ejemplo, se empeñan en considerar al embrión con los mismos derechos de una persona.

En la semilla de una secoya gigante (el ser vivo de más fantásticas dimensiones que alguna vez haya habitado y que habita el planeta) está la información completa de un coloso que alcanza su madurez después de dos y hasta tres mil años (las existentes en California eran unos arbustos en la época de Jesucristo)
Pero a nadie se le ocurre que pulverizar una de sus miles y miles de semillas es el equivalente criminal de talar una secoya milenaria.

En realidad, la misma naturaleza (divina, si a ver vamos) produce clones todos los días, los gemelos idénticos son copias de un mismo material genético y, como dice el filósofo Richard Dawskin, "los fundamentos de los
cielos no tiemblan cada vez que nacen unos mellizos"

Cuando, dentro de pocas décadas (tomen nota de la fecha de hoy ) en Inglaterra o Corea, se consigan los primeros resultados terapéuticos de la clonación; los paises que prohibieron estas investigaciones se
arrepentirán y correrán en busca de la tecnología. y puede ser que hasta el Papa de entonces, si está enfermo de parkinson y lo curan con un clon de embrión suyo, publique una Encíclica pidiendo perdón por los prejuicios de antaño.


Héctor Abad Farciolince, El Nacional, Caracas, 26 de agosto del 2004

11 comentarios:

EOP/Biografías dijo...

Alí
Estás proponiendo un temazo. De seguro surgirán muchas preguntas, como por ejemplo: ¿Decidir la aniquilación de un embrión es abortar? ¿Cual es el punto en el que el producto de la concepción pasa a ser una entidad personal pasible de ser asesinada mediante un aborto?
Los embriones congelados ¿Están vivos? Si se los desecha ¿Se comete aborto?
¿Existe referencia bíblica contundente sobre el tema?
Wow amigo! Sí que tienes un tema.

Cornelivs dijo...

Ya lo creo que es un temazo, y además de lo más intersante que he visto últimamente.

Enhorabuena por proponer este asunto, ue genera mil tensiones y diez mil contradicciones entre pensadores, filosofos y, como no, en la religioes!

Me interesa vivamente, y lo has abordado muy buen.

En cuanto a tu ultima frase: estoy totalmente de acuerdo.

Un muy cordial saludo.

Alí Reyes H. dijo...

Tanto Daniel como Cornelivs tirnen razón al hablar de "temazo" pero por eso mismo, me siento en incapacidad de responder a las preguntas de Daniel. Es irresponsable ser enfático en un tema con tantas aristas. Pero lo que si puedo asegurar, es que las opiniones de Faciolince (que respaldo ampliamente) coinciden con mi instinto ético y cristiano. Puede que choquen con una lógica deductiva ortodoxa, pero es que no se mueven por la lógica sino por lo que planteara el erudito y cristiano pensador chino Lin Yutang "Más allá de la lógica lo que me mueve a actuar y a escribir es el Espíritu de la Razonabilidad"

Nora dijo...

Hola, Alí. Yo de esto, puedo decir que no sé nada así que no opino.
Pero te dejo este comentario para que tengas la dirección del blog, tal y como me pediste...

lola dijo...

Con la iglesia hemos topado, amigo Sancho.
Mi humilde opinión es que todo lo que sea investigación para conseguir hacer el bien se debe de permitir, otra cosa serían los experimentos tipo Mengele.
Un saludo,

lenanatacha dijo...

Totalmente de acuerdo. Creo que es un tema simple, si no se cree que el embrion es vida desde el comienzo no hay ninguna duda etica si se esta destruyendo una vida o no. Creo mas bien que se puede estar salvando MUCHAS vidas con estas investigaciones!

saludos,

Azul... dijo...

Excelente artículo, Ali... bueno, todas las publicaciones que he visto lo son, porque aunque tú digas que hay caos en el tema del blog, a mi me parece que cada publicación que haces está muy bien pensada...

Me tendrás más veces por aquí, eso seguro!

Un besote, paisano!

Martha Colmenares dijo...

Wao, verdaderamente interesante, Alí. Bueno, pues ando algo recuperada pero aun no puedo estar mucho sentada, se me inflama la pierna.
Un abrazo

Clau dijo...

Difícil cuando se ve en términos religiosos...mejor si se ve en términos humanos más terrenos, más flexibles y menos radicales.

Un aborto es un crimen y de eso no hay duda. No estoy de acuerdo con eso de los vientres de alquiler y de manipular la vida humana como nos dé la gana, haciendo nacer niños de la nada, de una célula congelada o algo así.

Pero preservar células para desarrollarlas y con ello contribuir a curar enfermedades me parece otra cosa y por cierto muy buena.

Si yo o un pariente tuviera una enfermedad incurable y que sólo se pudiera salvar mediante la transformación de una célula, seguro no me opondría.

En resumen, la manipulación genética para salvar vidas: ok, adelante. Para crear vidas sin padres reales, no, para nada.

saludos!!!

eperedo dijo...

Interesante tema, Alí.
Es para pensar sin ser extremista.
Había hecho un entradita a mi blog con el primer "bebe remedio" y luego me encontré con tu comentario en El Ojo Protestante.
Lindo tu blog.
Agradeceré tu vista y aporte.
Un abrazo.

Tawaki dijo...

Tema interesante y polémico, porque la gente prefiere aferrarse a sus creencias antes que reconocer los avances de la ciencia. En mi opinión es simple cuestión de tiempo una vez que quede establecido que la clonación de células madres tiene innumerables ventajas. Entonces, nadie, o muy cocos, querrán quedarse atrás.

De todas formas, aun estando de acuerdo con la clonación siempre que sea controlada, no me parece acertada la comparación con las semillas. Humanos y plantas estamos vivos, pero hay muchas diferencias a nivel ético que nos diferencian.