miércoles, 7 de septiembre de 2016

La dedicatoria más conmovedora que alguna vez haya leído



Me refiero a una dedicatoria que no ocupa nisiquiera
media cuartilla; no obstante, me conmovió a tal punto que hoy sale a relucir por acá. 
Se encuentra en el primer libro de la serie Crónicas de Narnia, publicado en 1950. Pero antes de que la lean, permítanme decirles algo acerca de su autor y cómo llegué a conocerlo. 

Sería en 1985 cuando mi pastor Alejandro Blanco me
  recomendó algunos libros que versaban sobre la vida de Fe, entre ellos, uno que devoré como un hambriento y que no he dejado de

consultar Cristianismo y nada más, versión castellana de la editorial Caribe, referido a la esencialidad del mensaje de Jesús limpio de radicalismos, ortodoxias, e interpretaciones torcidas y hasta contumaces, para brillar como la gema entre las joyas que en realidad es. Al caso, por años creí que el
autor era solo un ensayista de excepción, hasta que un diciembre veo el poste de la película El león, la bruja y el ropero y debajo el nombre C. S. Lewis, y fue así que descubrí que uno de mis escritores favoritos, era también
Lucy Barfield 1935-2003
¡un escritor de cuentos! ¿cómo no admirar aun más a un colega?
De esa manera comencé a indagar más en su biografía
Clive Staples Lewis (1898 - 1963) -nisiquiera él usaba esos nombres tan enrevesados y firmaba con sus iniciales-
Este escritor irlandés era profesor de literatura medieval en Oxford,
 siendo conocido como un ateo recalcitrante y practicante (si aceptamos el término) y en donde entabló amistad literaria con otros académicos que ocupaban el poco tiempo restante de sus deberes con la academia, en la
J. R. R. Tolkien, 1892-1973
literatura ex cátedra, entre ellos el erudito J. R. R. Tolkien (1892-1973)  escritor de El señor de los anillos, y entre lectura, revisión y discusión de los manuscritos de esta ciclópea obra, también se daban a filosofar y a discutir acerca de todo lo humano y todo lo divino; de esta forma Tolkien fue influenciándolo, prestándole libros y haciéndolo conocer gentes que tenían que ver con el mensaje de Jesús, hasta que,
Fotograma de "Tierra de sombras"
luego de un proceso accidentado y de años, Lewis se convirtió a la fe que antes aborrecía, pero lo hizo a conciencia, tal y como Saulo en su camino a Damasco.
Sin duda, Lewis es un personaje interesante en muchos sentidos, de hecho, Richard Attenborough, el mismo
Lucy Barfield en 1950
director de la monumental Gandhi, filmó una película acerca de un episodio de la vida de Lewis, el de la historia de amor con su esposa Joy Davidman, titulado Tierra de sombras. Pero bien, otro día hablaremos de dicho filme

, por los momentos solo quisiera decirles que "Narnia" fue dedicada a su ahijada Lucy Barfield (1935-2003) por cierto, uno de los personajes lleva su nombre, pero cuando fue publicada, ya Lucy era una joven de quince años, dato relevante para los efectos de la lectura. Sin más, la dedicatoria de marras:

 Mi querida Lucy

Este relato lo escribí para tí, pero cuando lo comencé no había caído en cuenta que las niñas crecen más rápido que los libros. Por lo tanto me temo que ya eres mayor para eso de los cuentos de hadas y cuando el relato esté

impreso y encuadernado, serás aún mayor. 
Sin embargo pasará el tiempo y algún día serás lo bastante mayor como para añorar tu infancia y volver a leer cuentos de hadas. entonces lo sacarás del estante, le quitarás el polvo y al fin podrás decirme qué opinas de él. Pero lo más probable es que yo estaré tan sordo que tendrás que hablarme muy alto; pero incluso, a pesar de eso seré tan viejo que nisiquiera comprenderé lo que me digas. No obstante, y a pesar de todo eso, quiero que nunca olvides que siempre serás la ahijada por la que siento tanto cariño.
 
                          Con afecto, de tu padrino


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Agradecimiento a Tomás y Eunice Helinger, quienes tuvieron a bien facilitarme varios de los libros del autor.

jueves, 18 de agosto de 2016

Carmen Miranda, la mujer espectáculo, el otro nombre de Brazil








En 1939, el trasatlántico Uruguay atracaba en uno de los muelles de Nueva York, mientras los periodistas esperaban para  entrevistar a una de las pasajeras. Se trataba  de María do Carmo Miranda da Cunha, para nosotros solo "Carmen Miranda" (1909-1955) joven portuguesa cuya familia se trasladó a Brasil cuando
ella tenía un año de edad. Sus inquietudes artísticas debió tenérselas a resguardo debido a lo conservadora de su familia, colegio de monjas mediante. Luego trabajó en una tienda haciendo sombreros, hasta que ella misma puso su propio negocio de confección. Cantaba tangos  en algunas fiestas, para poder pagar el tratamiento de su hermana Olinda quien padecía tuberculosis. Fue descubierta por un productor y pasó a cantar samba, música surgida de las entrañas étnicas de las favelas, género que había aparecido en el cine en Volando
a Río 1933. con la pieza La carioca. Vale acotar que la administración de Getulio Vargas, en su intento nacionalista, dio impulso a este género y, desde luego a su promotora, algo que se repetiría en el futuro de la diva.
Luego de cantar en las emisoras locales pudo imponer Tico tico no fubá, que data de 1917, curiosa y enrevesada pieza acerca de un pajarito atrevido que se quiere comer todo el maiz de un silo, el caso es que luego de que la gente oyera la samba cantada por la Miranda, ya no hubo otra reina de los carnavales, de hecho, impuso ese ritmo como "el idioma no oficial del Brazil" 
Así que la chica que llegaba en ese barco, tenía en su haber diez años de trabajo, varios discos en el número uno y seis películas y de paso venía acompañada de su propia agrupación la Bando da Lua.
Al llegar, los periodistas la abordaron, y en el pésimo inglés que había aprendido durante el viaje, atinó a decir: I say twenty words:
monei, monei, monei. I say hot dog, I say yes, I say no. I say mens, mens ¡Mens! Palabras que sonaron tan simpáticas e ingenuas, que se ganaron de inmediato al público norteamericano pero que escondían una sentencia profética pues nada del sueño americano fue ajeno a ella. No obstante, esta entrevista también tuvo un lado malo y fue que de allí en adelante Brodway no le permitiría expresarse con otro acento que no fuese ese.
Comenzó trabajando con Abbot y Costello en un musical,
y pronto se le escuchó en la radio con una canción de Noro Morales, Bim Ban Bun y otras rumbas y tenía la magia de cantar y sonreír de manera simultánea (parece fácil pero no lo es). Ya al primer més de su llegada comenzó a ser portada de toda revista de farándula que se respetara y sus canciones fueron éxitos a nivel nacional, la picardía de esa pimentosa y diminuta chica de metro y medio (1.52 m, para ser más exactos) se ganó al público estadounidense. Bailaba con suecos para poder estar a la altura de sus coros y
bailarines, y siempre tocada con exóticos sombreros de frutas tropicales, lo que hizo que la bautizaran como "la bomba brazileña" o "la chica del sombrero tutty fruty" o el más mediático de Chica Bum chic, extraída de una pieza homónima que imitaba los sonidos de la samba. Impuso también la pieza Mamá eu quero, cierta conversación con su madre acerca de la insinuante chupeta o paleta. 
El costo de todo este éxito era formidable, vale acotar que bajo la apariencia festiva, se ocultaba una mujer tenaz que se exigía hasta el máximo. Hubo meses donde llegó a hacer tres shows diarios.
Algo que también ayudó a asentar a la Miranda en USA fue la política de buena vecindad llevada a cabo por la administración Rooselvelt, que no era otra cosa que el estímulo oficial y por parte de los productores, para sustituir el
perdido mercado europeo debido a la guerra, por el fresco y renovado mercado latinoamericano con música y temas alusivos a la región; como ejemplo de ello tenemos Acuarela do Brasil, obra fundamental de Disney, donde canta Brasil, compuesta en 1939 por Ari Barroso, acompañando al guapachoso lorito José Carioca (algo así como el arter ego de la Miranda, masculino y en caricatura) en medio de la localidad amazónica con un manto paradisíaco connotadamente
pintoresco, además, y en otra toma, un cover de Solamente una vez de Agustín Lara, que canta Dora Luz, hermana de Miranda, junto al pato Donald, este último representando el acartonamiento anglosajón para ciertos bailes.
La cantante formó una exitosa dupla con Xavier Cugat, el director de la orquesta de ritmos caribeños, quien en ese momento era el dueño indiscutido de las noches de espectáculo en el podio del hotel Waldorf Astoria. En la década de los 40, la Miranda  fue una de las artistas mejor pagada de Estados Unidos (por delante de Gary Grant y Bob Hope o Humphrey Bogart) y en 1945 fue la mujer con el mejor sueldo del país.
En medio de esta avalancha de actividades la  20th Century Fox le ofrece un contrato imposible de rechazar. A resultas,
se instala en Bervely Hills con su madre y buena parte de su familia. Entraba así en alfronbra roja a la Meca del Cine en su explendor Dorado. Rodó diez películasº en donde representaba a las latinas según los cánones hollywoodenses, es decir, nerviosas, apasionadas, muy buenas bailarinas, exóticas pero también very friendly (muy amistosas)
en apenas cinco años  colocó sus fueros en la mismísima aristocracia de la Meca. Montó una compañía petrolera en Texas, teniendo por socios a John Wayne y Clark Gable y gente como Howard Hughes, Groucho Marx, Ava Gardner y Elizabeth Taylor los trataba de tú a tú. Pero su actividad era frenética. Nunca fumó ni bebió hasta los 30 años de edad pero tantas actividades la llevaron a refugiarse en el tabaco y el alcohol y cuando esto no fue suficiente recurrió a una mezcla que se había hecho común  entre los artistas de
esos días, Benzedrina, una anfetamina para mantenerse alerta, y Seconal, un barbitúrico, para conciliar el sueño. A todas estas, la prensa de Brazil se hacía eco de los movimierntos comunistas que la criticaban diciendo que era una "vendida al imperio" al entregar una falsa imágen del latinoamericano, y que había olvidado hablar en portugués, cantar samba y que no podía ocultar que era más yanky que el mismísimo Tio Sam. A lo que respondió con la canción Disseram que eu voltei americanizada "Dijeron que volví americanizada" Y cuándo
le preguntaron el por qué seguía encasillada en esa imágen del sombrero de frutas, respondió: Bananas is my business "las bananas son mi
negocio", frase que daría título a un futuro documental de 1994 producido por la brasileña Helena Solberg. Vale decir
que la United Fruit Compani, copió su imágen y la frasesita de marras para crear la marca "Chiquita banana" pero la Miranda no recibió ni un dolar por ello.
A pesar de lo que había declarado, en realidad la sorna conque la señalaron sus coterraneos fue un golpe bajo para su dignidad. Eso queda demostrado cuando, para salir  del encasillamiento, en 1949, compra su contrato a la Fox por 75 mil dólares y rueda la película Copacabana.
Tras varios romances (algunos incluyen a Vinicius Moraes
Con su esposo, D. Sebastián
quien más tarde sería el famoso compositor brasileño y que a la sazón trabajaba en el consulado brasileño de Los Angeles) se casó con el productor David Sebastián. Pero su vida personal estaba resintiendo las palabras que dijera a su llegada "money, money". pasó varias veces por el quirófano, en una ocasión para perfilarse la nariz,(detestaba también sus grandes senos pero unos sujetadores reductores le ahorraron la intervención). La farmacodependencia aunada al estrés la llevaron a someterse a terapias de electro-shock (tres enfermeros sujetándola y cien voltios que la dejaban dormitada y confundida durante
semanas.
Con todo, todavía tuvo fuerzas para volver a la escena, en 1955, ese  cuatro de abril se presentó en el show de Jimmy Duarante, de la cadena NBC que acaparaba la sintonía de la noche de los sábados, y más cuando estaba anunciado el regreso de la Miranda con bombos y platillos. Allí estaba, lista a hacer de las suyas, los zapatos de plataformas imposibles, maquillaje a raudales, casi un kilo de bisutería y el extravagante sombrero frutal. Pero los
Sello postal USA en su honor
tiempos habían cambiado y ya no era la samba lo que sonaba, sino las Big bands con los mambos y eso era lo que estaba cantando, cuando comienza a hacer una claudicación que no pertenecía a los skech de la pauta. Por fortuna, el propio Durante estaba bailando con ella y logró abrazar a la diva en medio de unas volteretas sin son ni ton. "Me faltó el aire", dice ante la cámara con una sonrisa forzada. Pero en realidad fue más que eso, como se determinó luego. Al día siguiente en la mañana del domingo 5 de abril, a menos de doce horas del incidente televisivo, su empleada de limpieza la encuentra en su aposento, muerta pero todavía empuñando su espejo de mano.

Tenía 46 años. El show business acababa de devorar a una  de sus más grandes creaciones, con una muerte que en el futuro tratarían de plagiar Judy Garland y Marilyn Monroe.
Carmen Miranda fijó en el imaginario mundial, incluso en entre los mismos latinoamericanos, una suerte de cosmología del Barzil que, aunque alejada de la realidad, todavía sigue  viva. Por eso creo que la Miranda es la máxima representante de lo que los escritores sudamericanos una década más tarde, bautizarían como "Realismo mágico latinoamericano".
Fuentes:
Ruy Castro (biógrafo), Eleazar López, abril 2010, Iñigo García 2013. Las Verdades de Miguel, Caracas Venezuela
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Recomiendo ver el video de Acuarela do Brasil, sobre todo el performans que hacen de su llegada a Estados Unidos.
ª Películas rodadas por la Miranda:
1940 Serenata argentina
1941  Aquella noche en Río
1941  A la Habana me voy
1942  Secretaria brasileña
1943  Toda la banda está aquí
1943   Greenwich Village
1946  Cara de muñeca
1947   Copacabana
1948    Así son ellas
1953 Una herencia de miedo

martes, 2 de agosto de 2016

La aspiradora del sistema solar y algo acerca de Juno


El hecho de que un planeta llene la cantidad de variables para que en él pueda surgir la vida -orgánica o sílica si ese fuese el caso- es algo muy difícil, pero a eso hay que añadirle cierta estabilidad temporal que solo se logra si existe algo en su adyacencia astrológica lo suficientemente


alejado como para evitar ser tragado por él pero a la vez que ejerza la suficiente gravitación que pueda desviar cualquier objeto que pueda colicionar con el planeta vital.
La vida y más aun la vida inteligente no hubiese existido si ese planeta gigante no existiera en este sistema, se trata de Júpiter, una verdadera aspiradora gigante en el sistema solar.Esa enormidad que semeja una bola de billar listada, con una admósfera tan densa como aceite batido es el gran objeto a que nos referimos.  
Es interesante indicar que solo su característica mancha roja, que no es otra cosa que el ojo de una formidable tormenta, es lo suficientemente grande para tragarse al planeta Tierra sin nisiquiera un pestañeo.




Exceptuando al Sol, Júpiter concentra más masa que todos los planetas, satélites, asteroides y demás cuerpos celestes del sistema solar juntos. Su velocidad de rotación es tan vertiginosa -y por supuesto genera tanta energía cinética- que un día joviano dura solo diez horas. Su campo

magnético es veintemil veces más intenso que el de la Tierra.
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La primera misión que orbitó al gigante en su ecuador fue Galileo entre 1995 y el 2003 a una distancia tal que pudo estudiar sus sesenta y siete lunas -algunas del tamaño de la Tierra-
Toda esta introducción es para hablarles de Juno, la sonda que partió el 5 de agosto del 2011 y luego de recorrer 869 millones de Km lineales, la segunda semana de julio del 2016, se insertó a la órbita polar del gigante. 
Permítanme comentarle la fotoª lateral,donde se muestra el despegue de Juno desde el Cabo Cañaveral y un niño que corre hacia él como pidiendo que lo esperen. El niño tenía en ese entonces tres añitos, hoy tiene ocho y dice que va a ser astronauta.
Volviendo a Juno, se espera que la energía de sus paneles logre mantenerlo a 500 km de altura sobre las nubes más altas, donde estará sometido a una radiación equivalente a 100 millones de radiografías como las que se realizan en las consultas dentales, por lo cual su entramado electrónico está guarnecido por una caja de titanio de un centímetro de espesor, de forma tal que pueda resistir la atracción del
gigante hasta al menos, febrero del 2018 cuando, al igual que Galileo, su antecesora, se precipite contra la atmósfera joviana y en su penetración de la densa atmósfera y antes de su colapso, nos envíe las últimas tomas de las entrañas del gigante.
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 Fuentes:
www.elsofista.blogspot.com
El Nacional, Caracas, Julio del 2016
ªFoto: Kendall                                                                                                                                 
                 
                

 

martes, 19 de julio de 2016

Tender Mercies / a la esencia del country




 Soy de los creyentes a pie juntillas de que detrás de una buena canción hay una historia aun mejor. Debe ser por eso que suelo perseguir esas películas que tienen como tema la vida de los músicos. Y precisamente hoy hablaremos de este film de 1983 que fue traducido para el público de
España como   Gracia y favores   y para Latinoamérica como El precio de la felicidad. Se trata de un personaje ficcticio pero demasiado familiar, Mac  Sledge, intérprete y compositor de folk del sur y Medio Oeste, que tenía la virtud de poner sus canciones en el número uno de las
emisoras locales -precisamente de esos lugares del sur estadounidense que siempre hemos idealizado- pero que a causa del alcohol, perdió su carrera y su familia. Un cantante acabado pero que todavía está en la nostalgia de mucha gente. Así que este hombre venido a menos, llega a la condición (adquirida y deliberada) de refugiarse en el anonimato, con el añadido de tener que relegar su orgullo para entablar una
relación de dependencia como jornalero de una estación de servicios, tienda y alojamiento de viajeros. Con esmerado detalle de fotografía, casa de madera con un empapelado amarillento, la tan conocida mesita de pantry en la cocina y ventana con cortina de muselina barata, a la orilla de una
solitaria carretera en medio de la nada "un peladero e' chivo" como decimos en Venezuela, de

hecho, el paisaje adquiere fuerza de personaje. El caso es que el protagonista se ve enfentado a una encrucijada en su
destino.
Guión original de  Horton Foote          la historia fue rechazada una y otra vez por los estudios y nadie quería dirigirla, debe ser porque la veían muy simple. Hasta que el australiano  Bruce Beresfort               aceptó el reto.
El rodaje tuvo muchos contratiempos, algunos debido a criterios encontrados entre el director y Duvall (quien además es el productor) pues este último se tomó su trabajo actoral tan a pecho que dedicó meses a recorrer hasta el último rincón de Texas
metiéndose en cuanto tugurio había para dar con los cantantes hablar con ellos y cantar y tocar juntos.
La película plantea cuánto puede descender un hombre hasta que tenga que decir ¡Basta! A propósito, me parece muy acertada la metáfora de la muerte y la resurrección encerrada en el bautismo cristiano. Sobre todo el hecho de que el amor es la fuente de toda redención, pero con una sola concidión, así que ¿Lo tomas o lo dejas?
La sencillez en el guión es, si se quiere, escandalosa, quiero decir que no nos encontramos con grandes diálogos imposibles de que sucedan en la vida real, es más, es difícil
encontrar sentencias trascendentales o reflexiones profundas porque las conversaciones son básicas, lo que si abundan son los silencios y más cuando, como expectadores queremos que el personaje diga algo, y es que así es la vida, eso la hace más cercana.
Si bien para los cánones holyvudenses, la película carece de pretensiones de grandeza, debo aclarar que su banda sonora es una muestra de contry que llega al alma. Atención a Over you (sobre tí) interpretada por

Betty Buckley y luego popularizada por Lane Brody, una pieza que pone el corazón como una ciruela pasa; recurrí al traductor para  leer las letras de las canciones que son magníficas, no obstante la fuerza de la música es tal que
uno infiere por instinto su sentido profundo. Recomiendo oir aparte la banda sonora porque el country, según nuestro colega Fran, es de esas músicas que no sabemos por qué razón nos gusta tanto, aunque a los que si les resulta idónea es a los que tienen que conducir en carreteras largas y más si el paisaje pone de lo suyo el placer será doble.

Como suele suceder con la filmografía de Duvall. Nadie daba un céntimo por esa historia de bajo presupuesto a pesar de tener a una figura tan relevante de la actuación, de

hecho, en el propio Estados Unidos, fueron pocas las salas que la llegaron a proyectar y de paso, la publicidad fue casi nula, no obstante el boca a boca fue su secreto y el filme llegó a la ceremonia de los oscar con, nada más y nada menos, que cinco nominaciones, de las que obtuvo dos, mejor guión original y mejor actor; el único oscar de Duvall, aunque es bueno acotar que en este 2016 gracias a la cinta El Juez, tiene el record de ser el actor más longevo en ser nominado al premio de la Academia.  Por cierto,en la ceremonia de premiación de 1984 estaba presente Jhonny Cash y su esposa  June Carter, detalle relevante  por tratarse de un músico que pasó por un drama más accidentado aún que el de su par de la ficción. Una
situación similar se repetirá quince años después cuando Duvall represente a un pastor fugitivo, en lo que para mí representa, si no la más famosa, la mejor actuación de su carrera "El apóstol".
Resumiendo la moraleja, en la vida todos somos inter-dependientes y en cuanto a la música; mientras más amarga es la vida más dulce será la canción.
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Fuente: www.elcinesingafas.blogspot.com

if You'll Hold The Ladder (si vas a sostener la escalera): https://www.youtube.com/watch?v=1JEmqNIGPl0

Over you, en la banda sonora: https://www.youtube.com/watch?v=ZY_NWBwUEf4

 
Acerca de Johnny Cash. http://tigrero-literario.
blogspot.com/2014/12/en-la-cuerda-floja-o-como-salir-d


Ficha técnica Dirección Producción Philip S. Hobel Guion Horton Foote Música George Dreyfus Fotografía Russell Boyd Montaje
William Anderson Protagonistas Robert Duvall
Tess Harper

Betty Buckley
Wilford Brimley
Ellen Barkin
Allan Hubbard Ver todos los créditos (IMDb) Datos y cifras País(es) Estados
Unidos Año 1983 Género Drama Duración 92 minutos Idioma(s) Inglés Compañías Productora EMI Films

Antron Media Production Distribución Universal Pictures