martes, 17 de junio de 2008

El drama del escritor


La literatura está imbricada en esa red gigantesca llamada Historia, pero antes de convertirse en literatura, era simplemente escritura, y esta, a su vez, pertenece al ámbito personal, al íntimo y particular mundo del escritor, la escritura se sucede en el más puro desamparo y la más agreste
 soledad, tanto así, que por lo general, el círculo familiar del escritor, es el primero que se opone a que desarrolle dicha actividad -inconscientemente intuyen lo que se avecina- y llegan a propinarle las burlas más devastadoras. No obstante, esos signos, trazados al filo del insomnio, son los que, después de todo, llegan a convertirse en literatura. Y es allí donde comienzan los
equívocos. Pues al escritor no sólo se le pide que escriba ( y que lo haga bien) sino que se le exige, casi se le ordena, que tenga éxito. y de ese mandato se derivan una serie de negociaciones, aplazamientos, y una cadena de fracasos que tienden a minar la energía
del más dotado. Por lo tanto, ser escritor no se limita a cultivar un estilo y saber presentar los temas con ameneidad, sino también, lograr sobreponerse - y hacerlo una y otra vez- a los avatares que produce la tiranía del mercado editorial.



Ednodio Quintero, escritor venezolano

3 comentarios:

Heberto dijo...

Creo que un verdadero escritor no se cansa, no deja de trabajar, está dispuesto a todo por un poco más de tiempo para escribir; escribe porque necesita respirar, librarse de las palabras que llegan a su mente como los pulmones del aire que inhalan, para luego renovarse instantáneamente como si de máquinas se tratara. Al respecto Proust fue vez enfático cuando dijo: “La verdadera vida, la vida por fin esclarecida y descubierta, la única vida por lo tanto plenamente vivida, es la literatura”. Así es la literatura. Y la soledad, la incomprensión de amigos y familiares, las editoriales y todo lo que pudiese ser alguna desventaja para el escritor, pasan a ser contratiempos menores que, por su puesto, hay que tratar de solventar, pero no claudicar por ellos.
Un saludo al señor Quintero, en mi modesta opinión, uno de los mejores narradores de nuestro país.

Heberto Gamero.

Al� Reyes dijo...

A mis estimados lectores, quiero decirles que Heberto Gamero Contín (el lector que escribió el primer comentario que encabeza el arículo del Drama del escritor) no tenía la menor idea de que se había convertido en el Premio Unico del Concurso de Cuento de el diario El Nacional 2008, el premio literario de cuento más prestigioso a nivel nacional en Venezuela, lo supo sólo 48 horas luego de haber escrito este comentario. Así que, lo que quiera que sea que diga, es fruto de la más vívida experiencia. Y les puedo asegurar que tengo el privilegio de ser un testigo de excepción, más que de su éxito, de sus esfuerzos que la mayoría de las veces parecían desalentadoramente infructuosos. Así que. Felicitaciones hermano.

Marlis dijo...

La verdad amigo Alí es que si, es un drama escribir y que a algunos les leen sus escritos la familia pero a otros la familia ni se interesa por ellos, cosa que termina desanimándolos, sin embargo, el verdadero escritor, ese que disfruta escribiendo drena su alma, saca lo que Dios a través de la musa le van tipeando en lo mas recóndito de su ser y todos sabemos que no hay nada mas sabroso que leer lo que nosotros mismos escribimos.

Saludos,

Marleni Ramos