jueves, 6 de diciembre de 2012

Alfredo Rodriguez / El pintor de la Reserva India












Si hay algo que siempre he admirado, es la capacidad que tienen algunos pintores para retratar personas, y no digamos escenas. Ejemplo de eso es el pintor mejicano Alfredo Rodriguez (1954) quien a los 6 años de
edad, por un regalo del "niño Jesús", que consistía en un block de dibujo y una cajita de colores - así serían de pobres sus padres- descubrió las cualidades innatas para el dibujo y el retrato al punto de que a los 14 años ya ayudaba a su familia gracias a su talento. De esa obra pictórica tan prolífera la que más destaca es la referida a las comunidades indígenas de la América del Norte. Por supuesto que ha trabajado tomando como base antiguas fotos familiares y costumbristas llevadas a las técnicas del
hiperrealismo, donde se destacan escenas de la pintoresca legendaria como , tramperos, mineros, cazadores guerreros, colonos, jefes indios con sus tocados de plumas y toda la parlafernaria de la épica Wester que tanto llama la atención a un público masivo, aunque es bueno aclarar que eso se debe a que Rodriguez ha colaborado como ilustrador de obras literarias acerca del
tema. No obstante lo que más me atrae del legado de
Rodriguez es el acercamiento al alma de la reserva indígena, a su cotidianidad actual en ese debatirse entre las tecnologías que permiten el confort del "sueño americano" y los usos y costumbres que imponen las tradiciones. Ese día a día que está más allá de las postales y los recorridos turísticos  ¿Cómo pudo lograrlo? Él mismo confiesa que no fue fácil. Hubo mucha reticencia para que lo aceptaran en las comunidades más allá de los días y rutas para las
fotos de sourvenir, pero Rodríguez es depositario de esa paciencia de los que lo antecedieron, 
aquellos pioneros que como los misioneros, y mejor aun, los fotógrafos que en las postrimerías del siglo XIX cruzaron un Continente con sus bártulos a cuesta para rescatar en su magia tecnológica las primeras imágenes de un verdadero mundo nuevo. Así que con esa cualidad nuestro pintor frecuentó las aldeas distantes hasta que su caballete
llegó a ser parte familiar de un paisaje polvoriento y un tanto 
caótico junto a los juegos de los niños y las cocinas de la aldea. Llegó el momento en que se sabía los nombres de todos y cada quien a su manera, pasó de la natural distancia ante el forastero, a verlo convertir esos lienzos en sus propios rostros , sus tocados y vestimentas, sus animales, darse cuenta de que esas faenas nada espectaculares de alimentar un cabrito, los juegos infantiles grupales, la soledad del niño que se inicia
en 
labores pastoriles o ser testigo de los primeros pasos de un bebé podían tener una connotación irrepetible y digna de
elevarla a 
un arte imperecedero capaz de ser expuesto en los museos  de las grandes ciudades. Esa era la increíble contribución de ese forastero. Esta relación ha sido tan fructífera, que del blanco desconocido que fue tolerado con recelo, pasó a ganarse el respeto y la confianza de la comunidad tribal, tanto así que los Lakota Siux, en una expléndida ceremonia india, no solo lo aceptaron como miembro reconocido de su comunidad sino también como representante de la étnia en el Mundo. Soy de los que cree que si Rodriguez tiene herencia de los pioneros de la fotografia que dieron a conocer lo que había en ese Oeste desconocido, ahora tiene la virtud de rescatar escenas que cada día serán menos frecuente pero que ya sabemos que hay quien las está inmortalizando para la posteridad.

 









Fuentes:
www.centineladelsendero.com

www.alfredoartist.com

19 comentarios:

Mari-Pi-R dijo...

Poco le hizo falta para demostrar su talento en su tierna infancia.
Me ha encantado la niña rezando antes de la comida.
Un abrazo

Manuel López Paz dijo...

Trazos excepcionales...
Momentos vividos..

Gran entrada

Saludos Ali.

Alí Reyes H. dijo...

MARI PI ¿Sabes algo Mary? A mí también me llamó la atención la niña orando, es más, el tema de los misioneros con sus biblias y motivos más o menos religiosos, no faltan en la obra de Rodriguez

MANUEL ¡Qué bueno que te gustó la entrada! Eso pasa cuando se trabaja con admiración a una obra que obliga a comentarla tan bien como ella misma

Jorge Donato dijo...

Me ha encantado tu visión sobre la obra de este genial artista. Su trabajo es tan real y fotográfico, que cuando uno mira sus obras parece interactuar con sus personajes, y ser capaz de sentir el agua del río o escuchar el aullido del lobo en la montaña.
Un excelente trabajo amigo, gracias por mencionar mi humilde aporte, un abrazo.

virgi dijo...

Una preciosidad. Ojalá fueran tan felices como parecen.
Besos besos

Rud dijo...

Hola, Alí
Desconocía totalmente la obra de Alfredo Rodríguez, a pesar de que me encanta el arte, no siempre podemos estar enterados de todo.
Las extraordinarias pinturas tienen aspecto de auténticas fotografías.
Es posible que el hecho de convivir con la comunidad indígena le haya permitido lograr ese maravilloso realismo mágico que ha impregnado en sus obras.
Como siempre el aporte gráfico le da excelencia a tu blog.
Veo que los collares y adornos que llevan muchas mujeres en las grandes ciudades han estado inspirados en aquellos utilizados por las jóvenes indígenas.
Un abrazo

Conciencia Personal dijo...

Soy mexicana y agradezco la presentación de Alfredo Rodríguez. Es considerado el antropólogo de los pinceles porque su trabajo se acerca mucho a la etnografía...Cada pintura posee una viveza tal, que refleja la comunión entre la comunidad y el. Artistas comprometidos como él, pocos...

Un abrazo, Monique.




Alí Reyes H. dijo...

JORGE Gracias hermano por presentarme a ese excelente pintor

VIRGI La vida en una reserva no pareciera que sea la c'uspide del confort, pero en este caso creo que se da lo que pasa con los cuadros de Roswell cuando pinta un sur id'ilico en la d'ecada de los 50 del siglo pasado -cuando el racismo hac'ia de las suyas- no obstante estoy m'as que seguro que esos ni;os que saldr'an de la reserva a convertirse en profesionales y a comerse al mundo en sus respectivos trabajos, aunque disfruten de comodidades inimaginables en la reserva, siempre tendr[an nostalgia de la vida all'i pues representar'a su infancia y ella siempre es id'ilica. Creo que eso lo capta muy bien Rodriguez.

RUD Ahora que lo dices. De verdad que esos collares los he visto por ah'i...risas

MONIQUE Verdad que se trata de uno de tus paisanos...El antrop'ologo de los pinceles...Muy acertado el calificativo

Alí Reyes H. dijo...

JORGE Gracias hermano por presentarme a ese excelente pintor

VIRGI La vida en una reserva no pareciera que sea la c'uspide del confort, pero en este caso creo que se da lo que pasa con los cuadros de Roswell cuando pinta un sur id'ilico en la d'ecada de los 50 del siglo pasado -cuando el racismo hac'ia de las suyas- no obstante estoy m'as que seguro que esos ni;os que saldr'an de la reserva a convertirse en profesionales y a comerse al mundo en sus respectivos trabajos, aunque disfruten de comodidades inimaginables en la reserva, siempre tendr[an nostalgia de la vida all'i pues representar'a su infancia y ella siempre es id'ilica. Creo que eso lo capta muy bien Rodriguez.

RUD Ahora que lo dices. De verdad que esos collares los he visto por ah'i...risas

MONIQUE Verdad que se trata de uno de tus paisanos...El antrop'ologo de los pinceles...Muy acertado el calificativo

Javier Simpson dijo...

Interesantísimo blog. Me ha gustado la entrada. Un gran acercamiento a una de las múltiples comunidades indígenas norteamericanas. Las niñas son preciosas!!
Un abrazo. Te sigo, Alí.

Mónica dijo...

Muchas gracias por tu comentario en mi blog, vengo a visitar el tuyo y me encuentro con las pinturas de este artista que tanto he visto en facebook y me recreo viendo las diferentes culturas que pinta.Saludos, continúo paseando por tus post. buen dia

Profeballa dijo...

Saludos. SE parece mucho a la pintura de las revistas y libros de los testigos de jehová. Será el mismo?

Alondra dijo...

Es un post bellísimo Alfredo Rodríguez es un ARTISTA con mayúsculas, sus obras para esta alondra nada tienen que ver con veneraciones o mitología, tampoco con los paisajes impresionistas,(mis favoritos) pero él es único, sus pinceles bordan los detalles más insignificantes. Sus cuadros me recuerdan las pelis de vaqueros o bailando con lobos y me alegran el alma los rostros dulces de los niños.
Un abrazo amigo

María José dijo...

Alí Reyes H.:
Gracias por tus piropos en mi blog.
El tuyo es estupendo también.
Voy a hacerme seguidora.

Un saludo.
http://majocobe.blogspot.com.es/

Alí Reyes H. dijo...

JAVIER SIMPSON Esta es tu coas hermano, por cierto, sabiendo que eres un cinéfilo consumado te invito a revisar la sección CINE de tigrero

MÓNICA Sabía que a una pintora como tú le iba a gustar esta entrada ¡Buenísimo!

PROFEBALLA ¿Verdad que parece? Porque esos ilustradores de revistas religiosas son muy buenos. Pero en la biografía de Rodriguez no aparece nada de eso, hasta donde yo sé, claro.

ALONDRA ¿Verdad que el hiperrealismo impresiona?

ARÍA JOSÉ ¡Qué bueno que me visitas! Recuerda que esta casita también es tuya

América dijo...

Talentoso artista que ha explorado con todo su arte la vida y tipos de esta cultura,el color y las formas perfectas,sin duda rinde un homenaje que merece ser reconocido y premiado.
Un largo abrazo amigo,Feliz Navidad y Prospero Año Nuevo 2013.

Rud dijo...

Estimado Alí
Paso a leer de nuevo tu excelente artículo acerca del pintor mexicano o mejicano Alfredo Rodríguez y más que nada para desearte una maravillosa navidad en compañía de los tuyos.

Que el calor, comprensión y cariño en tu hogar te hagan pensar que esta vida ha valido la pena.
Mil felicidades
Un fuertísimo abrazo de amiga

Isa dijo...

¡Wow! Estupendo post. Es increíble la forma de pintar de este hombre. Gracias por mencionarlo, Alí. Que el año que viene, sigas conservando ese "toque" que tienes con cada post que colocas. ¡FELIZ AÑO NUEVO!!!!

Anónimo dijo...

que manos mas maravillosas ,que pinturas tan hermosas,felicidades ,artista.