jueves, 18 de agosto de 2016

Carmen Miranda, la mujer espectáculo, el otro nombre de Brazil








En 1939, el trasatlántico Uruguay atracaba en uno de los muelles de Nueva York, mientras los periodistas esperaban para  entrevistar a una de las pasajeras. Se trataba  de María do Carmo Miranda da Cunha, para nosotros solo "Carmen Miranda" (1909-1955) joven portuguesa cuya familia se trasladó a Brasil cuando
ella tenía un año de edad. Sus inquietudes artísticas debió tenérselas a resguardo debido a lo conservadora de su familia, colegio de monjas mediante. Luego trabajó en una tienda haciendo sombreros, hasta que ella misma puso su propio negocio de confección. Cantaba tangos  en algunas fiestas, para poder pagar el tratamiento de su hermana Olinda quien padecía tuberculosis. Fue descubierta por un productor y pasó a cantar samba, música surgida de las entrañas étnicas de las favelas, género que había aparecido en el cine en Volando
a Río 1933. con la pieza La carioca. Vale acotar que la administración de Getulio Vargas, en su intento nacionalista, dio impulso a este género y, desde luego a su promotora, algo que se repetiría en el futuro de la diva.
Luego de cantar en las emisoras locales pudo imponer Tico tico no fubá, que data de 1917, curiosa y enrevesada pieza acerca de un pajarito atrevido que se quiere comer todo el maiz de un silo, el caso es que luego de que la gente oyera la samba cantada por la Miranda, ya no hubo otra reina de los carnavales, de hecho, impuso ese ritmo como "el idioma no oficial del Brazil" 
Así que la chica que llegaba en ese barco, tenía en su haber diez años de trabajo, varios discos en el número uno y seis películas y de paso venía acompañada de su propia agrupación la Bando da Lua.
Al llegar, los periodistas la abordaron, y en el pésimo inglés que había aprendido durante el viaje, atinó a decir: I say twenty words:
monei, monei, monei. I say hot dog, I say yes, I say no. I say mens, mens ¡Mens! Palabras que sonaron tan simpáticas e ingenuas, que se ganaron de inmediato al público norteamericano pero que escondían una sentencia profética pues nada del sueño americano fue ajeno a ella. No obstante, esta entrevista también tuvo un lado malo y fue que de allí en adelante Brodway no le permitiría expresarse con otro acento que no fuese ese.
Comenzó trabajando con Abbot y Costello en un musical,
y pronto se le escuchó en la radio con una canción de Noro Morales, Bim Ban Bun y otras rumbas y tenía la magia de cantar y sonreír de manera simultánea (parece fácil pero no lo es). Ya al primer més de su llegada comenzó a ser portada de toda revista de farándula que se respetara y sus canciones fueron éxitos a nivel nacional, la picardía de esa pimentosa y diminuta chica de metro y medio (1.52 m, para ser más exactos) se ganó al público estadounidense. Bailaba con suecos para poder estar a la altura de sus coros y
bailarines, y siempre tocada con exóticos sombreros de frutas tropicales, lo que hizo que la bautizaran como "la bomba brazileña" o "la chica del sombrero tutty fruty" o el más mediático de Chica Bum chic, extraída de una pieza homónima que imitaba los sonidos de la samba. Impuso también la pieza Mamá eu quero, cierta conversación con su madre acerca de la insinuante chupeta o paleta. 
El costo de todo este éxito era formidable, vale acotar que bajo la apariencia festiva, se ocultaba una mujer tenaz que se exigía hasta el máximo. Hubo meses donde llegó a hacer tres shows diarios.
Algo que también ayudó a asentar a la Miranda en USA fue la política de buena vecindad llevada a cabo por la administración Rooselvelt, que no era otra cosa que el estímulo oficial y por parte de los productores, para sustituir el
perdido mercado europeo debido a la guerra, por el fresco y renovado mercado latinoamericano con música y temas alusivos a la región; como ejemplo de ello tenemos Acuarela do Brasil, obra fundamental de Disney, donde canta Brasil, compuesta en 1939 por Ari Barroso, acompañando al guapachoso lorito José Carioca (algo así como el arter ego de la Miranda, masculino y en caricatura) en medio de la localidad amazónica con un manto paradisíaco connotadamente
pintoresco, además, y en otra toma, un cover de Solamente una vez de Agustín Lara, que canta Dora Luz, hermana de Miranda, junto al pato Donald, este último representando el acartonamiento anglosajón para ciertos bailes.
La cantante formó una exitosa dupla con Xavier Cugat, el director de la orquesta de ritmos caribeños, quien en ese momento era el dueño indiscutido de las noches de espectáculo en el podio del hotel Waldorf Astoria. En la década de los 40, la Miranda  fue una de las artistas mejor pagada de Estados Unidos (por delante de Gary Grant y Bob Hope o Humphrey Bogart) y en 1945 fue la mujer con el mejor sueldo del país.
En medio de esta avalancha de actividades la  20th Century Fox le ofrece un contrato imposible de rechazar. A resultas,
se instala en Bervely Hills con su madre y buena parte de su familia. Entraba así en alfronbra roja a la Meca del Cine en su explendor Dorado. Rodó diez películasº en donde representaba a las latinas según los cánones hollywoodenses, es decir, nerviosas, apasionadas, muy buenas bailarinas, exóticas pero también very friendly (muy amistosas)
en apenas cinco años  colocó sus fueros en la mismísima aristocracia de la Meca. Montó una compañía petrolera en Texas, teniendo por socios a John Wayne y Clark Gable y gente como Howard Hughes, Groucho Marx, Ava Gardner y Elizabeth Taylor los trataba de tú a tú. Pero su actividad era frenética. Nunca fumó ni bebió hasta los 30 años de edad pero tantas actividades la llevaron a refugiarse en el tabaco y el alcohol y cuando esto no fue suficiente recurrió a una mezcla que se había hecho común  entre los artistas de
esos días, Benzedrina, una anfetamina para mantenerse alerta, y Seconal, un barbitúrico, para conciliar el sueño. A todas estas, la prensa de Brazil se hacía eco de los movimierntos comunistas que la criticaban diciendo que era una "vendida al imperio" al entregar una falsa imágen del latinoamericano, y que había olvidado hablar en portugués, cantar samba y que no podía ocultar que era más yanky que el mismísimo Tio Sam. A lo que respondió con la canción Disseram que eu voltei americanizada "Dijeron que volví americanizada" Y cuándo
le preguntaron el por qué seguía encasillada en esa imágen del sombrero de frutas, respondió: Bananas is my business "las bananas son mi
negocio", frase que daría título a un futuro documental de 1994 producido por la brasileña Helena Solberg. Vale decir
que la United Fruit Compani, copió su imágen y la frasesita de marras para crear la marca "Chiquita banana" pero la Miranda no recibió ni un dolar por ello.
A pesar de lo que había declarado, en realidad la sorna conque la señalaron sus coterraneos fue un golpe bajo para su dignidad. Eso queda demostrado cuando, para salir  del encasillamiento, en 1949, compra su contrato a la Fox por 75 mil dólares y rueda la película Copacabana.
Tras varios romances (algunos incluyen a Vinicius Moraes
Con su esposo, D. Sebastián
quien más tarde sería el famoso compositor brasileño y que a la sazón trabajaba en el consulado brasileño de Los Angeles) se casó con el productor David Sebastián. Pero su vida personal estaba resintiendo las palabras que dijera a su llegada "money, money". pasó varias veces por el quirófano, en una ocasión para perfilarse la nariz,(detestaba también sus grandes senos pero unos sujetadores reductores le ahorraron la intervención). La farmacodependencia aunada al estrés la llevaron a someterse a terapias de electro-shock (tres enfermeros sujetándola y cien voltios que la dejaban dormitada y confundida durante
semanas.
Con todo, todavía tuvo fuerzas para volver a la escena, en 1955, ese  cuatro de abril se presentó en el show de Jimmy Duarante, de la cadena NBC que acaparaba la sintonía de la noche de los sábados, y más cuando estaba anunciado el regreso de la Miranda con bombos y platillos. Allí estaba, lista a hacer de las suyas, los zapatos de plataformas imposibles, maquillaje a raudales, casi un kilo de bisutería y el extravagante sombrero frutal. Pero los
Sello postal USA en su honor
tiempos habían cambiado y ya no era la samba lo que sonaba, sino las Big bands con los mambos y eso era lo que estaba cantando, cuando comienza a hacer una claudicación que no pertenecía a los skech de la pauta. Por fortuna, el propio Durante estaba bailando con ella y logró abrazar a la diva en medio de unas volteretas sin son ni ton. "Me faltó el aire", dice ante la cámara con una sonrisa forzada. Pero en realidad fue más que eso, como se determinó luego. Al día siguiente en la mañana del domingo 5 de abril, a menos de doce horas del incidente televisivo, su empleada de limpieza la encuentra en su aposento, muerta pero todavía empuñando su espejo de mano.

Tenía 46 años. El show business acababa de devorar a una  de sus más grandes creaciones, con una muerte que en el futuro tratarían de plagiar Judy Garland y Marilyn Monroe.
Carmen Miranda fijó en el imaginario mundial, incluso en entre los mismos latinoamericanos, una suerte de cosmología del Barzil que, aunque alejada de la realidad, todavía sigue  viva. Por eso creo que la Miranda es la máxima representante de lo que los escritores sudamericanos una década más tarde, bautizarían como "Realismo mágico latinoamericano".
Fuentes:
Ruy Castro (biógrafo), Eleazar López, abril 2010, Iñigo García 2013. Las Verdades de Miguel, Caracas Venezuela
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Recomiendo ver el video de Acuarela do Brasil, sobre todo el performans que hacen de su llegada a Estados Unidos.
ª Películas rodadas por la Miranda:
1940 Serenata argentina
1941  Aquella noche en Río
1941  A la Habana me voy
1942  Secretaria brasileña
1943  Toda la banda está aquí
1943   Greenwich Village
1946  Cara de muñeca
1947   Copacabana
1948    Así son ellas
1953 Una herencia de miedo

16 comentarios:

Genín dijo...

Te has lucido hermano, pedazo de post!
¡Felicitaciones!
Salud

Manuel López Paz dijo...

Toda una dama. Todavía en algunos canales se ven sus películas.

Saludos Ali

Alí Reyes dijo...

GENÍN Cuánto agradezco tus palabras hermano. Eso compensa todo el tiempo que me llevó la recopilación y la investigación

MANUEL No he podido ver ninguna de sus películas, pero esa Acuarela do Brasil que puse en los enlaces, es algo que no se puede perder

lola dijo...

Hola Alí, yo de niña me enrollaba una toalla en la cabeza y otra a la cintura y me ponía a bailar el tico tico, hasta que mi madre aparecía con la chancleta en la mano, y es que las toallas las sacaba limpias del armario.
Saludos.

Mari-Pi-R dijo...

Me has hecho recordar mi niñez cuando veía sus películas llenas de vida, de alegría y buena música y tan viva ella con sus cabeza adornaba que se movía con una gran ligereza.
Un abrazo.

Alí Reyes dijo...

LOLA ...Risas,,,Esa anécdota está buenísima. La toalla en la cabeza y el Tico tico no fubá...¿Viste el enlace al video de Acuarela do Brasil. si no lo has visto, entra que lo tengo en los enlaces

MARI PI Si esta entrada te trajo un buen recuerdo. Entonces valió toda la pena el gran esfuerzo

Tawaki dijo...

A veces todo se reduce a decir las palabras correctas en el momento adecuado.

Alí Reyes dijo...

Exacto hermano. Aunue detrás de esas palabras venía un trabajo previo y el planteamiento de un mayor trabajo futuro. ¡Saludos hermano!

Fran dijo...

Que tal Alí!
Me ha encantado el post. Lo he leído mientras me tomaba un café. Tengo especial debilidad por este tipo de estrellas, personas con una vida increíble llena de anécdotas aunque con mucho trabajo y esfuerzo para llegar a donde llegaron.
Redactas muy bien y resulta muy amena la lectura de tus entradas, las fotos para ilustrar el post geniales.
Un abrazo y hasta la próxima!

Alí Reyes dijo...

Gracias por tus palabras hermano, eso me anima a seguir esmerándome en esto de la redacción de las entradas y la escogerncia de las imágenes. Por cierto, en lo que puedas trata de ver el enlace para ACUERELA DO BRASIL que está al final de la entrada y luego me cuentas

Franziska dijo...

Hay que reconocer que tenía una personalidad simpatíquisima y única. La recuerdo, con nostalgia, ya en sus últimos momentos, pues yo solo llegué a ver una o dos de sus películas. ¡Aún era una niña!

Ha sido muy interesante la completa información que has compartido. Gracias.

Alí Reyes dijo...

¡Qué bueno Franziska! tu comentario se parece al de LOLA. Búscalo más arriba para que te rías un rato

Rafael Humberto Lizarazo dijo...

Lograste plasmar en tu entrada toda la vida de una gran artista que ha trascendido en el tiempo, inolvidable.

Un abrazo.

Alí Reyes dijo...

Gracias mi hermano. Cómo agradezco esoas palabras porque sé que vienen de un conocedor

Profeballa dijo...

Por acá estuvo profeballa. Siempre recuerdo ese sombrero de niño por algunos dibujos animados.

Ahora no se olvide de visitarme junto al resto de los visitantes.

Alí Reyes dijo...

Buen recuerdo, y gracias por recordármelo pues voy a colgar una entrada y paso por allá. En contacto